Dos albañiles que acudieron a hacer una obra a una casa recién comprada en Palma descubrieron este lunes en su interior jaulas con gallos de pelea y una plantación de marihuana, a lo que se sumó más tarde el hallazgo por parte de la Policía Nacional de dos escopetas robadas.
Los agentes lograron detener a dos jóvenes españoles presuntamente relacionados con el delito, ha informado este martes la Jefatura Superior de Baleares en un comunicado.
Los hechos se produjeron este lunes sobre las 13:15, cuando, al acceder a la casa y encontrarse con los gallos y la plantación de marihuana, los obreros alertaron a la Policía y al propietario del inmueble, que lo había comprado recientemente.
Una patrulla del Grupo de Atención al Ciudadano y agentes del Grupo de Atracos de la Policía Nacional acudieron al lugar y comprobaron que había varias jaulas con nueve gallos de pelea, algunos con las crestas cortadas, y siete crías. También encontraron jeringuillas y medicamentos para animales.
Sobre un sofá había una escopeta de caza, así como objetos procedentes de una plantación de marihuana. Los agentes localizaron una segunda escopeta y diferente munición envueltas en una tela, además de una minimoto y herramientas y máquinas de trabajo como caladoras y una alisadora.
Mientras estaban inspeccionando el interior de la vivienda, los policías se percataron de que un coche se detuvo cerca. Los tres jóvenes que ocupaban el vehículo dijeron que en la casa vivía un conocido al que creían que habían desahuciado.
Los agentes comprobaron que dos de estos jóvenes tenían relación con los objetos y los animales localizados en el inmueble y los detuvieron como presuntos autores de un delito de tenencia ilícita de armas y robo con fuerza, ya que una de las escopetas figuraba en una denuncia por robo en la Guardia Civil.
El Grupo de Atracos de la Policía Nacional asumió la investigación y averiguó que las escopetas habían sido robadas en una casa de campo de Campanet el año pasado junto con otras armas.
Además, uno de los jóvenes tenía prohibido portar armas, por lo que también fue detenido por quebrantamiento de condena.
Los gallos y las crías se entregaron a la protectora de animales de Son Reus, mientras que la investigación continúa abierta para esclarecer los hechos y comprobar el origen del resto de objetos localizados, así como la posible implicación de terceras personas.