En el encuentro, al que también ha asistido la presidenta de PIMEM Restauració, Elena Cusí, se ha planteado la necesidad de analizar nuevas formulas aternativas al plan inicial anunciado la pasada semana. Según Alfonso Robledo, estas nuevas fórmulas podrían pasar por dejar los datos a través de una apliacción tipo código QR con un sistema que, en todo caso, sería voluntario.
"Nosotros no queríamos tener esa responsabilidad; no somos nadie para pedir el DNI a nuestros clientes", explica el presidente de los restauradores, quien valora la decisión del Govern de forma "muy positiva". "En lo que tenemos que trabajar -concluye- es en llegar a la temporada que viene de la mejor manera posible".
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La alternativa al plan inicial será debatida en próximas reuniones. Aunque la directora general ya se ha reunido con la Asociación Balear de Software, Internet y Nuevas Tecnologías Gsbit, que es con quien el Govern ha acordado el desarrollo de un sistema de código QR para llevar a cabo este registro de comensales.
Desde la Conselleria han recalcado que "en ningún momento se ha dicho que no se vaya a hacer". "La duda está en cómo se va a implantar, pero ya sabemos que será con código QR", han insistido.
Según el plan inicial, bares, restaurantes y cafeterías de Baleares debían identificar a los comensales que consuman en el interior de estos locales y guardar el registro durante 30 días para facilitar a las autoridades sanitarias el rastreo de aquellos casos en los que se produjera un brote de coronavirus. Los clientes debían facilitar nombre, DNI y teléfono según un plan que iba a ser concretado esta semana y que había provocado dudas en el sector. Tras la reunión de este lunes, ha quedado aplazado.