¿Cómo está viviendo estos primeros días como presidente del Parlament?
Estoy completamente abrumado y desbordado por las muestras de apoyo. Llevo dos días con el Whatsapp porque procuro contestar a todo el mundo, aunque sólo sea dar las gracias. Gente que no tenía mi número y que lo ha buscado a través de parientes o amigos, miles de mensajes. He mirado un poquito Twitter, sólo una ojeada. Facebook no he podido y creo que tengo un centenar de comentarios. Habrá de todo porque hay muchos trolls, insultos. Incluso amenazas. Gente que pone cosas muy desagradables. Hay gente que entra en las redes sociales muy nerviosa o a desahogarse.
Lamentablemente este miércoles tuve un incidente desagradable en una terraza, donde vi a un amigo tomando algo con otra persona y me acerqué a saludarle. Aquel conocido de mi amigo, indignado, me dijo "nos has hecho mucho daño y si Prohens no te quita, tampoco es válida". Le pregunté: "¿qué daño he hecho yo?". Se refirió a lo que se está publicando sobre mí y sobre un tuit sacado de contexto. Como estaba tan alterado y gesticulando enfadado, tiró una copa de vino al suelo, se manchó entero.
¿Con qué perspectiva afronta esta nueva responsabilidad?
Ya lo dije en mi breve discurso de agradecimiento tras la elección. Mi intención no es que alguien se sienta mal, ni provocar ni nada de eso. Vox tiene su portavoz y yo, como presidente, no estoy para defender las ideas de Vox. Lo que pasa es que cuando me preguntan por mis ideas, las explico. Ahora no quiero ni explicarlas, porque veo que causan mucha controversia. Mi intención es que la vida parlamentaria transcurra desde la máxima serenidad y eficiencia. Quiero que todos los ciudadanos de Baleares se sientan cómodos con el presidente del Parlament y, por supuesto, todos los parlamentarios. Todos. Pueden estar seguros de que va a ser así por mi parte. Voy a poner todo lo que pueda.
"Mi intención es que la vida parlamentaria transcurra desde la máxima serenidad y eficiencia"
Usted ha usado la metáfora de que va a ser el árbitro, pero ¿qué tipo de árbitro va a ser? ¿Será más inflexible o a conceder la ley de la ventaja?
Hay que buscar un equilibrio. Me gustan los árbitros que dejan jugar, porque hay muchos futbolistas que abusan de dejarse caer, los piscineros. Pero las normas también están para cumplirlas, buscando un equilibrio entre el orden y la indisciplina. Las normas son las que son y habrá que aplicarlas con sentido común.
¿Qué estrategia piensa usar para desmontar las acusaciones contra usted?
La verdad es que no he pensado ninguna estrategia. Creo que el tiempo pondrá las cosas en su lugar. Ya he hecho algunas declaraciones y también he dicho abiertamente que estoy muy contento de que me lean y especialmente, que lean mi libro ('Dios nos hizo libres. Apología del cristianismo y el liberalismo'. Unión Editorial), que es lo que resume lo que yo pienso, cristianismo y liberalismo, que son perfectamente compatibles por más que algunos insistan en decir que no, que el liberalismo está condenado. Ahora creo que como presidente no debo hablar de temas polémicos, están ahí y lo digo en mi artículo de despedida que publico en mallorcadiario.com. Está ahí resumido, cuáles son mis ideas, están explicadas en los artículos. Creo que ya no tengo necesidad de decir mucho más.
Leyendo algunas de las acusaciones que se le están haciendo, incluso por los líderes políticos, pocos minutos después de su elección, debo preguntarle: ¿Es usted xenófobo?
No, claro que no.
¿Es homófobo?
Claro que no.
¿Es machista?
No, tampoco. Nada de eso. Mire, la forma como yo lo sintetizaría es diciéndole que yo soy católico. Como católico, quiero amar al prójimo como a mí mismo. Eso incluye a todas las personas del mundo, a todas sin excepción.
¿Es usted del Opus Dei?
Sí. Este es otro tema que es una especie de tabú. Ayer pensaba si me harían esta pregunta y qué debía responder. No todo el mundo quiere exponer su vida privada, pero yo estoy en un puesto público y no tengo inconveniente. Para mí es un honor estar en el Opus Dei y lo que me gustaría es ser digno y dejar el pabellón alto. El Opus Dei es una catequesis continua, vivir la religión católica con profundidad, honestidad y coherencia. Intentar santificar el trabajo ordinario, todas las situaciones de la vida. Eso se puede aplicar en todas las circunstancias que te toque vivir y a mí me ha tocado vivirlas aquí y voy a intentar aplicarlo aquí. Y creo que eso beneficia a todos los ciudadanos de Baleares.
"Para mí es un honor estar en el Opus Dei y lo que me gustaría es ser digno y dejar el pabellón alto"
Yo soy católico y homosexual. ¿Entiende que hay gente que vive su fe no de la misma manera que usted?
Por supuesto. Sé que es un tema muy polémico dentro de la propia Iglesia, pero yo me guio por el catecismo de la Iglesia Católica.
¿Su visión religiosa o su fe le impiden respetar las leyes que se han aprobado respecto a los derechos del colectivo LGTBI, o hacerlas cumplir, como ha jurado hacer?
Yo respeto todas las leyes. Y como presidente de la Cámara, yo tengo que aplicar la Ley, por supuesto.
"Yo respeto todas las leyes. Y como presidente de la Cámara, tengo que aplicar la Ley"
Se le está haciendo un escrutinio retrospectivo infinito, incluso de antes de que usted entrara en política. ¿Alguien superaría este examen con éxito?
Supongo que muy poca gente, salvo que haya estado encerrado. Mi familia, que está viendo todo esto atónita, me decía “no tendrías que escribir tanto y además de ti, porque has dicho cosas inconvenientes”. Pero si no hubiera dicho esas cosas, no estaría aquí hoy.
¿Quién iba a saber que un día sería usted presidente del Parlament?
¿Quién lo iba a saber? Entonces no me leía casi nadie, era otro contexto.
Mucha gente está descubriendo sus artículos ahora, justo cuando aparca usted su faceta de columnista de opinón en mallorcadiario.com…
Estoy muy contento. Incluso han visto entrevistas grabadas en vídeo que duran hora y media, que me hizo un peruano, que me alegro mucho porque mi libro llegó al Perú, y ahora lo están viendo.

¿Qué le diría a la gente que le tilda de fascista por ser de Vox?
Me tildan incluso de nazi. Les diría que estén tranquilos, que yo quiero mirar por el bien de todos, sin excepción, y que voy a intentar no generar controversias y que todo el mundo esté cómodo y la actividad parlamentaria funcione bien. A lo mejor no están de acuerdo con mis ideas y quizás yo no estoy de acuerdo con las suyas, pero en una democracia existe la libertad de expresión, y yo estoy dispuesto a morir por defender su derecho a expresar sus ideas. Les pido que me dejen también a mí expresar las mías cuando lo tenga que hacer, que no es ahora.
"En una democracia existe la libertad de expresión, y yo estoy dispuesto a morir por defender su derecho a expresar sus ideas. Les pido que me dejen también a mí expresar las mías"
Hemos leído que el presidente del Parlament no respeta los derechos humanos…
Es una barbaridad. Por supuesto que respeto los derechos humanos. Sucede que a lo mejor ser refieren a que, últimamente, una parte del espectro político está intentando incluir como derechos humanos cosas que hasta ahora no lo eran, cosas con las que yo no estoy de acuerdo.
¿Por ejemplo?
El aborto. Se habla del aborto como derecho y yo con eso no estoy de acuerdo, pero no porque esté en contra de la libertad de las mujeres, sino porque estoy a favor de la vida de todas las mujeres, también de las no nacidas.
¿Nos puede explicar por qué tuiteó eso de “Por eso las mujeres son más beligerantes, porque carecen de pene"?
Eso, evidentemente, no es algo que yo piense. Era una respuesta a una concejala de Palma de Podemos, Sonia Vivas, que hizo unas declaraciones escandalosas. Hizo muchas, pero unas en particular iban en ese sentido. Defendía que la beligerancia de los hombres tenía que ver con el tamaño del pene. Entonces yo le contesté en plan de broma, con más o menos acierto. Pero era una broma en respuesta a lo que ella pensaba en realidad y que es una barbaridad.
Aceptando esta responsabilidad de presidir el Parlament, ¿es posible que pierda usted dinero o clientes?
Bueno, es posible. Clientes, por supuesto. Eso le preocupó más a mi familia, que es la que se ocupa de estas cosas. Yo soy un poco temerario y he seguido mis ideas porque creo que es mi deber. Esto lo dice la Iglesia Católica, el cumplimiento del deber a veces exige sacrificios, y yo estoy dispuesto a asumirlos. Puedo perder clientes y el problema lo tendría cuando cese en este cargo, porque para alguien que viene de la actividad privada como yo, que soy autónomo, abogado, ahora tengo que aparcar el despacho de un día para otro porque no puedo trabajar y tenía asuntos abiertos.
¿Educación púbica o educación privada?
Lo que elija la gente.
¿Y en su caso?
Yo llevo a mis hijos al mismo colegio al que fui yo, que ahora es concertado, Montesión.
¿Cree que Vox tiene que entrar en el Govern?
Claro.
¿Con cuántos consellers?
Lo lógico es buscar una proporción entre el peso respectivo de las dos fuerzas en número de escaños.
Si buscamos el peso de cada formación, usted no sería el presidente del Parlament…
Cierto. Este es un punto en el que han cedido ellos y habrá otros en los que podamos ceder nosotros.
¿Y en qué cederá Vox?
No tengo ni idea, yo no estoy en las negociaciones. Yo lo que querría y estoy seguro de que va a ser así, es que será un punto de equilibrio razonable. De hecho, tenía un artículo a medio escribir, un posible equilibrio entre PP y Vox. Hay puntos medios entre los programas de las dos formaciones y es lo que hay que buscar.
"Hay puntos medios entre los programas de las dos formaciones (PP y Vox) y es lo que hay que buscar"
La semana próxima comenzará usted la ronda de contactos para buscar un aspirante a la investidura como presidente del Govern. Parece claro que el PP propondrá a Marga Prohens. ¿La sesión de investidura será el día 4?
Es lo que estamos manejando. Podría ser, lo que no significa que resulte investida en esa fecha. Dependerá de las negociaciones.

¿Qué espera de las próximas elecciones generales del 23 de julio?
Lo primero es que espero que se puedan celebrar con normalidad, cosa que dudo, por las fechas y por el calor.
¿Se refiere a la abstención?
Sí. Va a haber mucha gente fuera. Va a haber muchos colegios donde las condiciones sean muy penosas y me da miedo que no se pueda votar con normalidad. He sido representante electoral de Baleares y hablando con funcionarios de la Junta Electoral, me decían que llegaban presidentes de Mesa deshechos, de madrugada, al juzgado. Y era un 28 de mayo. Ahora imagínate un 23 de julio.
¿Pronostica que habrá un cambio o seguirá una mayoría de izquierdas?
Yo creo que la gente se ha cansado. Todas las encuestas lo dicen y espero que se confirme.
¿A qué atribuye el ascenso tan meteórico de Vox en las autonómicas?
Es la consolidación de una tendencia que venía de antes. Vox atiende un espacio electoral muy claro, que nadie más defiende. Ese hueco está claro, está ahí y es inmenso.
¿No podría pasar con Vox lo que ha pasado con Podemos?
Yo creo que no porque lo que pasa con Podemos me da la sensación de que es una refundación de la extrema izquierda, o como lo llaman ellos, la izquierda a la izquierda del PSOE. Podemos se está refundando porque la marca estaba gastada, que es lo mismo que le ha pasado a Izquierda Unida.
¿Le gustaría añadir algo más para concluir esta entrevista?
Sí, quería decir que estoy muy ilusionado y espero que todos los baleares estén contentos.