¿Cómo está afrontando estos días? ¿Se veía venir lo que ha sucedido?
– La verdad es que me lo veía venir desde hace un tiempo; pero me pasaba una cosa, yo lo contaba y nadie me creía.
¿Cómo lo está viviendo?
– Bueno, primero con resignación, con bastante paciencia y con sentido del deber porque estoy contando la verdad. Cuando me ofrecieron el cargo de presidente del Parlament, –delante de Idoia Rivas, por cierto–, yo lo rechacé. Me acababan de decir “vas a ser diputado”. Luego me dijeron: “No, tienes que ser presidente”. Y dije ¿cómo? ¿estáis locos? Lo intenté rechazar y luego lo acepté con sentido del deber porque para eso me metí en política, para hacer lo que el partido me pida y ayudar en lo que pueda. Y en eso estamos.
Hablemos de las dudas jurídicas que le han surgido en las últimas horas con respecto a abandonar la presidencia del Parlament. ¿Este miércoles dejará la presidencia?
– Voy a intentar que no, porque ahora estamos trabajando jurídicamente en ello, en profundidad. Vemos que hay más complejidades que las que pensábamos. El caso de Xelo Huertas o de Maxo Benalal, que fueron los antecedentes, no tienen nada que ver porque primero fueron expulsados del partido. Ahora es todo lo contrario. Entonces, creemos que la expulsión del grupo parlamentario no se ha hecho de una manera legal. Han infringido flagrantemente el reglamento interno del grupo, no se ha motivado; en fin, no hay por dónde cogerlo. Vamos a intentar combatirlo. El partido me ha pedido que intente resistir, que mire bien en profundidad si jurídicamente han hecho las cosas como es debido y estamos estudiándolo. Vamos a pedir informes a los letrados porque realmente es curioso que se expulse a los leales a Vox y que se queden en el grupo parlamentario los rebeldes al partido.
"Es curioso que se expulse a los leales a Vox y que se queden en el grupo parlamentario los rebeldes al partido"
¿Cree que se está produciendo una situación de indefensión?
– Desde luego, esta decisión, que parece premeditada y planeada con antelación, con mucha antelación, afecta a nuestros derechos fundamentales y a nuestros derechos como diputados. Se ha tomado de manera sorpresiva y, digamos, con alevosía, para dejarnos indefensos. Han esperado al último momento, antes de la reunión de la Mesa, lo tenían todo planeado. Le habían encargado una tertulia a Patricia de las Heras. O sea, todo lo han planificado para causarnos la máxima indefensión.
¿Cómo se ha llegado a esta situación?
– Viene desde antiguo, desde antes de las elecciones. Había discrepancias en el partido y por eso, entre otros motivos, se me escogió a mí para desempeñar este puesto de presidente. Durante este tiempo, yo he hecho todo lo que he podido por intentar calmarlos, animarles a trabajar juntos. Creo que todavía tenemos la ocasión de hacer cosas muy importantes para los ciudadanos de Baleares. Tenemos entre los dos partidos, PP y Vox, una mayoría suficiente para llevar adelante un proyecto muy bonito y que necesitamos como el agua; y más viendo la situación nacional. Y la verdad es que es muy desagradable que, en medio de esta situación, por intereses personales, porque al final yo no veo más que eso, se haga volar todo por los aires de esta manera.
"El Govern no puede apoyarse en tránsfugas porque eso le hace daño"
¿Qué intereses personales? ¿De quién? Los intereses personales serán cortoplacistas…
– Yo creo que el Govern no puede apoyarse en tránsfugas, porque eso le hace daño, también a los tránsfugas personalmente, que yo no entiendo cómo han tomado esta decisión. Todos los ciudadanos de Baleares van a conocer la injusticia que están intentando y no van a poder ir por la calle. Y también el Govern quedaría tocado si se apoyara en tránsfugas. Entonces, realmente no lo entiendo más que como fruto de una maniobra, incluso a nivel nacional, para hacer daño a Vox.
"No lo entiendo más que como fruto de una maniobra, incluso a nivel nacional, para hacer daño a Vox"
¿Urdida por quién? ¿Por el PP?
– Pues tal vez. Yo, lógicamente, no tengo la certeza; pero la verdad es que la planificación y cómo se desarrollan los acontecimientos, pues tiene mal aspecto.
¿A quién beneficia?
– Pues mire, se benefician los tránsfugas personalmente, aunque, como dice usted, a corto plazo. Pero, bueno, yo no sé qué tendrán hablado y qué pueden llegar a conseguir. Ellos lo habrán calculado. Allá ellos. Yo ayer intenté disuadirles y les dije: “esto lo veo irracional”, porque realmente es pan para hoy y hambre para mañana. Pero bueno, qué le vamos a hacer. No he conseguido disuadirles. Pero perjudica a Vox a nivel nacional, porque causa mala imagen, justo dos días después de la Asamblea Extraordinaria donde había salido reelegido Santiago Abascal.
¿Incluso eso estaba calculado?
– Probablemente.
¿Tanto les molestaría que fueran usted y Patricia de las Heras a Madrid para asistir a esa Asamblea General Extraordinaria?
- Creo que, a ellos, en general, les molesta que nosotros dos nos llevemos bien con la dirección nacional porque ellos han elegido llevarse mal; pero creo que va más allá de eso. Que este golpe tenga lugar dos días después de la reelección de Santiago Abascal, yo creo que ya nos trasciende y tiene una importancia a nivel nacional. Y revela una planificación. Realmente, el cómo han hecho las cosas, la verdad es que hay unos detalles que revelan una planificación muy detallada.
"Les molesta que nosotros dos nos llevemos bien con la dirección nacional porque ellos han elegido llevarse mal"
Está habiendo ciertas elucubraciones –inevitables, por otra parte–, sobre qué papel podría jugar en lo que está ocurriendo el diputado nacional Jorge Campos. ¿Tiene opinión al respecto?
– No tengo una opinión, porque son rumores. Yo no he hablado con él y, la verdad, lo desconozco. Son rumores persistentes desde hace tiempo.
¿Piensa que Idoia Ribas y el resto de compañeros díscolos obedecen instrucciones de alguien, o actúan por iniciativa propia?
– Bueno, creo que hay una componente más amplia que se me escapa. Hay más complejidades que yo desconozco.
¿Que sobrepasan el ámbito autonómico?
– Probablemente, sí.
Hay dos bandos en el grupo parlamentario desde que se formó. Cinco diputados, los cinco díscolos, por un lado, y ustedes tres, por otro. Políticamente, ¿dónde están las diferencias entre ustedes?
– Ideológicamente, no hay grandes diferencias entre nosotros. Todos conocemos la línea de Vox y estamos alineados. Yo creo que lo que nos distancia no son problemas ideológicos.
¿Quizás la gestión del pacto de gobernabilidad?
– Sin duda. Por ejemplo, ahora ha habido un problema con la lengua, con ese 25 por ciento de español que pedían algunas familias. El grupo no quería pararlas porque había acordado otra cosa con el PP, pero Patricia de las Heras, la dirección nacional y yo veíamos la necesidad de que se cumpla la Ley y la jurisprudencia. Hay esas pequeñas diferencias, pero eso son diferencias de matiz o de falta de coordinación porque ya no había interlocución, pero ideológicamente estamos todos en el partido. Esto no es un problema ideológico. Si fuera un problema ideológico, yo lo vería mejor. Yo he entrado en política por idealismo. Si me dicen que soy muy liberal y estamos en desacuerdo, lo vería bien; pero me temo que no es nada de eso.
"Ellos tienen la llave de la mayoría parlamentaria y vemos cómo han abusado de ella"
Como diputado que es, ¿imagina cómo se sienten los votantes de Vox?
– Sí, pero yo querría enviarles un mensaje de ánimo y querría señalar el caso del presidente de Murcia, donde pasó algo parecido, y Vox salió reforzado. Esto nos ayuda a ver de qué pie calza cada uno. Como se suele decir, "si quieres ver cómo es pepito, dale un carguito". Entonces, vemos cómo se comporta la gente cuando tiene poder. Ellos tienen la llave de la mayoría parlamentaria y vemos cómo han abusado de ella. Esto nos sirve para ver cómo es la gente y para depurar el partido. Esperamos que esto, a largo plazo, refuerce a Vox y que salgamos más fuertes. Y pido perdón a los votantes y a todos los ciudadanos por este lamentable espectáculo.
"Pido perdón a los votantes y a todos los ciudadanos por este lamentable espectáculo"
Idoia Rivas no quiso explicar con detalle las razones concretas por las que el grupo parlamentario decide expulsarles a ustedes dos. ¿Le parece aceptable que los votantes y los ciudadanos en general, no reciban una explicación por parte de quien adopta esa decisión?
– Es muy revelador. Por eso creemos que debemos combatir esta decisión de expulsión porque es arbitraria, no está motivada, no está fundada, es algo que sí. Es una imposición de la mayoría, pero es un abuso y se están infringiendo nuestros derechos. Por eso lo vamos a combatir. Es como si hubiesen decidido echar a los diputados que no sean rubios, por ejemplo, con el agravante que deciden expulsar a los leales a la dirección nacional. Es un secuestro en toda regla del grupo parlamentario, por parte de unas personas que, por equis razones, deciden traicionar al partido por el que se han presentado a las elecciones.
¿En qué considera que han incumplido el reglamento interno del grupo?
– Han tomado esta decisión tan grave de manera unilateral, o sea, en la dirección nacional no tenían conocimiento. Esto choca radicalmente con el reglamento interno.
¿Usted sabía que se iba a producir esa reunión el lunes por la mañana?
– Lo sabía, pero me convocaron la noche antes, a una reunión media hora antes, donde me entregaron mi carta de dimisión.
¿Cómo dice?
– Idoia Ribas me convocó a una reunión, pero no vino y se presentaron Sergio Rodríguez y Agustín Buades. Le pidieron a mi jefe de gabinete que, por favor, saliera; y me entregaron una carta de dimisión. Me dijeron, con muy buenas palabras, “hemos pensado que serías un diputado excelente porque dominas muchas áreas, pero que ahora necesitamos otro perfil como presidente. Entonces, aquí tienes la carta de dimisión. Si no la firmas, te vamos a expulsar del grupo”.
¿A quién quieren poner de presidente?
– Lo ignoro. He visto que la prensa habla de Idoia Ribas o Sergio Rodríguez no lo sé. No me lo dijeron y yo tampoco lo pregunté.
¿Ha hablado con alguien de la dirección nacional, con Santiago Abascal o con Ignacio Garriga?
– Estoy en permanente contacto con la dirección nacional de Vox, me han transmitido todo su apoyo y me han pedido que resista.
"La dirección nacional de Vox me ha transmitido todo su apoyo y me ha pedido que resista"
La división en el seno del grupo parlamentario se hace evidente cuando ustedes deciden votar en contra del techo de gasto. ¿Es así?
– Las mayorías en el grupo eran esas, tres contra cinco. Aunque hubo alguien que cambió, que al principio les apoyaba. Lo que decían al principio tenía su lógica. Querían ser más duros en el tema de la lengua, pero es curioso porque ahora quieren ser más blandos. El mismo lunes filtraron a la prensa que no eran sólo el partido de la lengua y que querían dejarle un poco de cancha al PP, lo cual demuestra que no es nada ideológico, sino que en cada momento dicen lo que les conviene.
El secretario general de Vox, Ignacio Garriga dijo el lunes que usted iba a ser el primer presidente en impulsar el bilingüismo en este Parlament. ¿A qué se refería?
– Llevamos impulsando el bilingüismo en el Parlament, que desde hace 30 años se hace todo exclusivamente en catalán. Yo llevo seis meses esperando para introducir el bilingüismo y entre el grupo y el PP, me han ido poniendo obstáculos. Tenemos un borrador que lo tiene ya el PP y queríamos llevarlo a la reunión de la Mesa del miércoles (por hoy). Yo estaba presionando al PP para llevarlo a la Mesa y aprobar que el Parlament empezara a funcionar de forma bilingüe, que es lo que cualquiera con un poco de sentido común espera; porque hay una mayoría de castellanoparlantes que tienen derecho a que el Parlament emita sus documentos también en castellano. Pero no me han dejado.
¿Por qué votó usted en contra del techo de gasto, si las directrices de Madrid eran votar que sí?
– Las directrices de Madrid eran que sí, pero cuando los díscolos mostraron su voluntad férrea de votar que no, desde Madrid las instrucciones fueron que votásemos con ellos, para no escenificar la ruptura. O sea, en todo momento seguí las instituciones nacionales.
"Hay un pacto entre PP y Vox y yo sería partidario de cumplirlo"
Hablemos del futuro. ¿El pacto con el PP, les vincula a Patricia de las Heras y a usted? ¿Se siente vinculado con ese pacto?
– Hoy por hoy no tengo ningún motivo para romperlo. Hay un pacto entre PP y Vox y yo sería partidario de cumplirlo. Ahora bien, no sé qué harán los rebeldes ni tampoco qué hará el Govern.