El 2 de mayo de 2019 se publicaba mi primer artículo en esta casa, mallorcadiario.com. Hoy, 22 de junio de 2023, se publica este último, al menos durante un tiempo. Poco más de cuatro años, por tanto, muy intensos políticamente.
El triunfo de Pedro Sánchez, su alianza con Podemos y los separatistas, el ascenso y hundimiento de Ciudadanos, la pandemia, la guerra, el auge de VOX y el cambio de tendencia en las recientes elecciones municipales y autonómicas del 28M; todo ello ha desfilado ante nuestros ojos.
En el plano ideológico, hemos podido ir analizando todos esos acontecimientos desde una perspectiva liberal en lo político y católica en lo religioso. Los efectos del socialismo en la economía o en la familia, los problemas de la democracia liberal ante el populismo, el aborto, la eutanasia, la ideología de género, el ‘ecocatastrofismo’, el animalismo, la crisis demográfica; incluso la sexualidad.
Todo eso lo hemos ido tratando, al ritmo de la actualidad, y todo ello, unido al activismo en Sociedad Civil Balear, y a la vocación cristiana de contribuir al bien común, también desarrollada en diversos artículos más profundos y filosóficos, me ha acabado conduciendo a ponerme a disposición de VOX, hará un año, asumiendo la vicesecretaría jurídica en Baleares, más tarde la representación electoral provincial, y finalmente a entrar como diputado en el parlamento balear y a ser elegido presidente del mismo, ayer. ¡Qué dos días tan intensos! ¡Y qué tres meses!
Estos artículos han sido, por tanto, no sólo una obligación semanal de escribir algo que pudiera interesar a los lectores de mallorcadiario, a familia y amigos, sino que diría que en ellos he volcado realmente mi personalidad, y que al mismo tiempo han constituido un camino que me ha conducido desde los principios resumidos en mi ensayo ‘Dios nos hizo libres’, publicado en su primera versión en 2015, a concretar su aplicación a las circunstancias que nos ha tocado vivir, y finalmente, a implicarme en la acción política para defenderlos.
Las consecuencias de mis ideas no me dejaban otra opción, y constato que sigo siendo extremadamente racional, por más que haya quien opine lo contrario. La situación exigía arremangarse y ponerse manos a la obra, y así se ha hecho. El P-LIB me condujo al ensayo; el ensayo, a Sociedad Civil; Sociedad Civil, a escribir artículos, y estos a VOX. Estos artículos, por tanto, han constituido un verdadero camino vital, que he recorrido con ustedes, mis queridos y escasos lectores. Justo ahora que termino, parece que se añaden algunos, ¡ironía del destino! Ahí quedan, y algunos espero que merezca la pena releerlos, e incluso reunirlos en un libro, como me sugieren desde hace tiempo.
Hablando de caminos, me vienen a la cabeza las palabras de mi querido Tolkien: «Es muy peligroso, Frodo, cruzar la puerta. Vas hacia el Camino y si no cuidas tus pasos no sabes hacia dónde te arrastrarán». Mas sabemos que Tolkien, como católico, era profundamente optimista, y que en realidad animaba al hobbit que hay en nosotros a abandonar la comodidad del hogar y emprender la aventura de la superación interior, que nos ennoblece.
Y por eso Gandalf, personaje inspirado en el tutor de Tolkien, el padre Francis ‘Curro’ Morgan Osborne, de origen anglo español y secretario de San John Henry Newman, ni más ni menos, cuya vida estoy —¡o estaba!— leyendo, dice: «No podemos elegir los tiempos que nos tocan vivir. Todo lo que podemos hacer es decidir qué hacer con el tiempo que se nos ha dado».
He intentado aprovechar el tiempo, y ello me ha conducido a esta nueva responsabilidad, que asumo con inmensa alegría. Pero por la necesidad de permanecer neutral que conlleva, no puedo ya continuar comentando la actualidad, sino que debo permanecer al margen mientras intento que la actividad parlamentaria discurra civilizada y fructífera.
Por tanto, y parafraseando de nuevo a Bilbo, «aunque cuatro años es tiempo demasiado breve para escribir para ustedes, como ya dije, esto es el fin. Me voy. Los dejo ahora. ¡Adiós!». O hasta luego. Hasta siempre.