Esta entrevista empezó un año atrás, visitando una exposición en el Palau Sant Feliu, Carolina me dijo que pensaba que estaba cerca de presentar sus nuevas obras. Durante este tiempo he conocido parte del proceso de elaboración, quedar un día para tomar un café y añadir datos en mi libreta, y otro para visitarla en una casa de Puigpunyent. Llegamos después de las siete de la tarde y a esas horas en invierno ya se ha hecho de noche. Bajo un cielo limpio y estrellado, caminamos en penumbra a través de un jardín en el que reina un árbol fantasioso que parece sacado de un cuento. Entramos en su estudio donde tenía obras colocadas en diferentes paredes. Una luz tenue acompañaría la sesión de fotos de María y una ristra de respuestas a mis preguntas.
Carolina Velázquez Pérez, es hija de Concepción de profesión Auxiliar de Enfermería y de Joaquín de profesión celador. El matrimonio tuvo cinco descendientes por este orden, Conchita, José Joaquín, Carolina, Francisco Luis y Carmen María. Nuestra protagonista que es la tercera, nace en la barriada de Blas Infante en Lebrija – Sevilla, 1 de julio de 1977.
…ese mismo año nevaba por primera vez en Miami en toda su historia, sucedía la Matanza de Atocha donde eran asesinados cinco abogados laboralistas por la Alianza apostólica anticomunista, se inauguraba en París el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou, en febrero se legalizaba el Partido Socialista Obrero Español y en abril el Partido Comunista, se derogaba la censura de prensa, tras 41 años se celebraban las primeras elecciones democráticas en España, Elvis Presley daba su último concierto en Indianápolis, al tiempo que se editaba Moddy blue su último disco, un mes después fallecía en Memphis, el futbolista Pelé anunciaba su retirada, entraba en vigor la Ley de Amnistía en España, fallecían el actor Charles Chaplin conocido como Charlot, Groucho Marx y Bing Crosby, en el cine triunfaba en taquilla y en la ceremonia de los Óscar, la película Annie Hall de Woody Allen, la obra de Vicente Aleixandre era la elegida para el reconocimiento del Premio Nobel de Literatura, en televisión destacaban las series; “Raíces”, “Hombre rico, hombre pobre”, Starsky y Hutch”, en temas musicales, Fleetwood Mac con Rumours, Bee Gees con Stayin’ Alive, Queen con Somebody to love, Pink Floyd con Animals, nacían; Dani Martín, Paula Echevarría, Verónica Sánchez.
Los artistas soléis tener un recuerdo de vuestros primeros dibujos. ¿En tu caso también ocurre?
Cuando era pequeña entre los 7/8 años, compraba chicles que estaban envueltos con una pegatina de princesas y recreaba hasta el último detalle de aquellas imágenes. Tal vez el hecho de ver a mi madre con aquella facilidad para las manualidades, la costura, la maña que mostraba en tantas cosas, pudiera haber influido en mí. Siempre me sentí muy cercana a mi madre que la consideré una persona muy espabilada.
Permítanos saber algo más de usted, visitando algunos pasajes de su vida. Nos conformaremos con una fotografía de su infancia…
Vivía en un barrio de pueblo en las afueras, donde jugaba con las amigas. Cerca había un cerro dónde cazábamos libélulas, las atábamos a un hilo y las utilizábamos de cometa. En la pendiente del cerro había un sembrado de trigo y nos tirábamos rodando cuesta abajo hasta que aparecía el dueño y escapábamos corriendo para que no nos pillase.
Algún detalle vinculado a sus estudios…
En clase era una niña más bien tímida y callada, diría que me aburrían las clases del colegio. Mis intereses eran de otro tipo, siempre relacionados con las manualidades, desde muy pequeña.
Seguimos sus pasos y le pedimos que eche una ojeada a algún lugar de su adolescencia.
La pasé acompañada de Herminia, mi mejor amiga. Estábamos juntas a todas horas, desde que nacimos. Con ella viví un sinfín de aventuras. Aún estamos en contacto, aunque reside en Italia y la vida nos ha distanciado.
¿Qué puede contarnos de su profesión como Auxiliar de enfermería?
Llevo 25 años, los primeros en Sevilla atendiendo a un paciente particular, al tiempo que estudiaba laboratorio de análisis químico. Hace 21 años recibí una propuesta de Mallorca y la acepté. Esta profesión me ha aportado vivencias muy interesantes, pero ahora también el arte.
¿Qué recuerda de su primera exposición?
Participé en una colectiva, donde había una gran variedad de obras. Era poco después de la pandemia y no estaba en plena forma, así que no la disfrute como hubiera deseado.
¿Qué disciplina del arte es de su predilección?
Para mí el arte es maravilloso en cualquiera de sus facetas, aunque me siento más identificada con el arte figurativo y sobre todo el surrealista.
Entonces si le pregunto por un artista favorito…
Sin dudarlo, Salvador Dalí. He leído sobre él, conozco gran parte de su obra, he visto documentales. Admiro su infinita genialidad.
Deme por este orden el título de un libro que le haya gustado, una película, y una canción o un tipo de música…
San Manuel Bueno, mártir, una novela de Miguel de Unamuno, en películas tengo varias, Troya, El club de los poetas muertos, La casa de los espíritus y en cuanto a música, me gusta el jazz y me quedo con una canción de Billie Holiday, “Night and day”.
Aficiones y temas que le interesen…
En cuanto a afición, las excursiones por la montaña. He ido de acampada por numerosos espacios del Pirineo, he estado en Monte Perdido y he visitado lugares inolvidables. Temas que son de mi interés, El arte, la moda y me apasiona la tecnología.
¿Si tuviera que pedir un deseo?
Aunque parezca demasiado obvio, poder ganarme la vida haciendo lo que me hace más feliz, dedicarme al arte.
¿Qué no es de su agrado en el ser humano?
La incapacidad que muestra a veces para entender que lo diferente también puede ser maravilloso.
¿En qué momento está de su evolución artística?
Me gusta mucho experimentar, inventar nuevas fórmulas de hacer las cosas. En ocasiones me han invitado a asistir a clases de pintura, pero las he rechazado. Prefiero probar y volver a probar. Por ejemplo, crear mi propio color para la piel. Es muy interesante desglosar en mi mente los colores para luego mezclarlos en una paleta y hacer mi propia versión prescindiendo de lo que digan los libros. No es un menosprecio, es mi manera de pensar para no contagiarme. Estoy en el camino de entender que “menos es más”. Así que diría que estoy en constante evolución.
Sitúenos en algunos de los mejores días de su vida…
¡Uf! Se me ocurren demasiados. La vida es un regalo maravilloso y procuro disfrutar de cada instante como si fuera el mejor. Pero el día que descubrí como canalizar a través de la pintura todo lo que llevaba dentro, es uno de los más trascendentes.
Y uno de los peores…
La repentina muerte de mi madre. Una mujer que sacrificó su vida por los demás y dejó de vivir la suya. Mi hermana mayor nació con parálisis cerebral y murió con 50 años. Mi madre fue su cuidadora, imagínate el desgaste por el que tuvo que pasar durante tantos años.
Dejamos a un lado lo personal y recuperamos lo que motiva esta entrevista ¿Qué etapa de la historia del arte es la que más le atrae?
Sería injusto que me decidiese por una, porque valoro todas las técnicas, las disciplinas y la diversidad de grandes artistas.
En sus obras, asoma una entidad inmaterial. Un espíritu que transita trazando perspectivas interiores, un ser indescriptible que se nutre de la creación. Su sensibilidad atesora mensajes en el inconsciente, describiendo un resplandor onírico y mediúmnico, mientras el alma emite ondas sobre un escenario de filosofía platónica.
¿Qué le motivó a visitar a Ricard Chiang?
Fue para que me diese unas clases sobre el uso de la resina epoxi.
Descríbanos sus sensaciones cuando se encierra en su estudio…
Hago innumerables fotografías antes de pasar a la acción sobre el lienzo o el tablero marino en mis últimas piezas. Es una experiencia incomparable, expresarte a través del arte, con una cantidad de emociones que te llevan a la liberación, al desahogo físico y espiritual. Allí estoy rodeada de materiales, resinas, pinceles, aerógrafos, acrílicos, elementos con los que haré infinidad de ensayos. Antes he viajado por mi mente creando un escenario imaginario que debo convertir en real. Cierro los ojos y me pongo música, preferentemente clásica, luego voy montando, colocando, estoy inmersa por completo en cada efecto, las luces, las sombras, me doy cuenta de que soy perfeccionista y pretendo lograr un escenario único y que no se me escape ni el más mínimo detalle.
¿Qué opinión le merece la irrupción de la Inteligencia Artificial?
Forma parte del desarrollo de la humanidad y por lo tanto bien usada puede ser una herramienta válida para complementar cualquier tipo de actividad y en mi caso, la artística.
Observo sus piezas y los relojes de arena me desvelan una palabra…tiempo.
En mi vida esa palabra me persigue. Siempre quiero dedicar más tiempo a mis hijos, Bruno de 13 años y Sophia de 9 años, tiempo para pintar, para leer, el tiempo es un elemento constante en mis obras. Cuando murió mi madre surgieron muchas preguntas relacionadas con el tiempo; ¿Cuánto tiempo me falta? ¿En qué momento de la vida me encuentro? ¿Cuánto tiempo tendré para hacer lo que me gustaría antes de marcharme? ¿Habré llegado tarde? ¿Me habré precipitado? Ocupa un espacio en mis lienzos, como uno de los principales protagonistas.
Después de varias capas cristalinas sobre una superficie, surge el argumento de cada historia. Un juego de arte visual en el que participa la captura inmediata de la fotografía y la física lentitud de la pintura, considerando el más mínimo detalle de la óptica, del equilibrio, de la profundidad. Carolina ha sabido encadenar la simplificación de la imagen bidimensional con la emoción que proporciona la manipulación de materiales, hasta conseguir de la simbiosis una atmósfera enigmática y surrealista.
¿En alguna ocasión ha estado cerca de tirar la toalla?
Cuando comencé a practicar con el aerógrafo con un amigo que me enseñó lo más básico, me frustré tras haberme pasado horas sin que me saliera lo que quería. Estuve a punto de abandonar, pero al poco me convencí de que sería capaz de conseguirlo y superé esa prueba. Soy persistente, constante, apasionada y es difícil tumbarme.
¿Cómo responde cuándo alguien opina sobre sus obras?
Es algo que valoro y si la opinión no es de mi agrado, procuro analizar prudentemente lo que se me ha comentado.
Con la ayuda de su sobrina Andrea Blanco, estudiante de Marketing y Publicidad, ha elaborado un plan de imagen para estar en redes sociales, reforzado con una web y con la edición de un vídeo de sus obras, al tiempo que ha publicado un catálogo en el que recoge la diversidad de trabajos de distintas etapas, con fotografías y textos poéticos propios.
¿Qué proyectos están cerca de consolidarse?
Son varios. – 1/ Estoy analizando la forma de fusionar mi pintura con la escultura, y para ello he estado probando la dureza y la manera de manipular los materiales. – 2/ Me he sentido muy afectada por la Dana de Valencia y me he propuesto hacer una obra muy especial para regalarla a esa comunidad. – 3/ Sigo analizando donde haré la exposición con mis nuevos trabajos. Me cuesta tomar la decisión y estoy barajando diversas opciones. Sé que es difícil, pero me gustaría que fuera algo sorprendente.
Hemos llegado a la última pregunta, al último click fotográfico, es hora de replegar y regresar a casa.
Gracias por vuestra visita – Nos dice Carolina, mientras abre la barrera.
- Texto: Xisco Barceló
- Fotografías entrevista: María Valiente
- Fotografías de archivo de Carolina Velázquez