El director general de Turoperación, Bed Bank e Incoming Services de Ávoris Corporación Empresarial, Emilio Rivas, explica a lo largo de la entrevista las características esenciales de esta nueva empresa y, asimismo, hace una valoración del presente y del futuro más inmediato del sector turístico, que en estos momentos se encuentra en una línea de paulatina recuperación tras el impacto provocado el pasado año por la pandemia del coronavirus.
¿Qué diferencia a Ávoris de otras corporaciones del sector turístico?
Básicamente, el estar presentes en todos los eslabones de la cadena de valor turística, lo que hace que tengamos una enorme capacidad para dar respuesta a los deseos y necesidades de cualquier tipo de viajero, ya sea este vacacional, de empresa, directo, a través de un canal mayorista, con necesidades especiales y de cualquier segmento de edad. Contamos con 1.500 tiendas, lo que nos da presencia en toda la geografía nacional, un paquete de marcas de turoperación que en muchos casos son líderes destacadas en sus respectivos segmentos, compañía aérea propia, servicios receptivos en destino, etcétera.
Son unos datos muy positivos...
Con humildad, pero de manera realista, tenemos la mejor y mayor oferta de servicios y productos del mercado y la capacidad de generar otros nuevos gracias al talento y la profesionalidad de más de 6.000 profesionales que formamos esta empresa.
¿Qué supone el hecho de que esta nueva empresa esté liderada de forma compartida por Barceló y Globalia?
En Ávoris Corporación Empresarial no lo vemos como un liderazgo compartido, sino como uno integrado. Puede parecer un simple matiz, pero no lo es, créame. Desde el principio hemos unido fuerzas, desde el equipo directivo a los operativos y estamos construyendo una nueva cultura empresarial, fruto de lo mejor de ambos orígenes.
"El objetivo de las fusiones es dar paso a compañías más eficientes con una capacidad de desarrollar su negocio más allá de nuestras fronteras"
¿Los procesos de fusión son hoy inevitables en el ámbito de los operadores turísticos?
En un mundo donde los actores de la industria son globales, en España necesitamos contar con empresas de viajes que puedan competir en condiciones de igualdad. Desde esta perspectiva, sí, las fusiones son inevitables, pero no a cualquier coste. El objetivo de estas consiste en dar paso a compañías más eficientes, con una capacidad de desarrollar su negocio más allá de nuestras fronteras, del mismo modo que en el pasado han hecho empresas de otros sectores económicos y origen local.
¿Qué papel deben jugar las instituciones públicas en esos procesos de fusión?
Deben favorecer el interés común. Las administraciones no deberían plantear trabas innecesarias que ralenticen o lastren estas fusiones. Por tanto, sí al control de la competencia y a asegurar que los consumidores —en nuestro caso, viajeros— dispongan antes y después de estos procesos de un mercado ágil y competitivo, pero no a que la burocracia innecesaria suponga un freno que no beneficia a nadie, incluidas a las propias administraciones públicas.
¿En qué sentido nos ha cambiado la pandemia del coronavirus como viajeros?
En dos palabras, en prudencia y en seguridad. El viajero, si es que podemos meter en una única palabra a todos ellos, es ahora mucho más consciente de la necesidad de viajar con garantías de seguridad, sanitaria y de otros tipos. Por ello, pide a las agencias de viajes, que es con quien tiene contacto directo, esos elementos. A esto le acompaña la necesidad de mayor flexibilidad y capacidad de cancelación llegado el caso.
"El viajero es ahora mucho más consciente de la necesidad de viajar con garantías de seguridad"
¿Cómo puede afectar el incremento de contagios en julio a las previsiones que se habían hecho para este año?
Es muy difícil aventurar qué va a pasar. Gracias al cada vez mayor alcance de la vacunación y al conocimiento de la Covid-19, la situación es muy diferente a la de hace un año. A esto se suma un imparable deseo de viajar y disfrutar de unas vacaciones tras mucho tiempo sin ellas. Confío en que el impacto de estos repuntes sea limitado y no afecte a nuestras previsiones, que por otro lado ya contemplaban la posibilidad de que se diera esta situación.
En ese contexto, ¿qué puede hacerse para potenciar la marca 'Baleares' como destino turístico?
Los sectores privado y público tienen que trabajar de la mano para trasladar la oferta de destino seguro a los mercados emisores. En paralelo, deben controlarse los excesos, tengan el origen que tengan, cortándolos de raíz para impedir que retrocedamos en la percepción de Baleares como el lugar donde los turistas van a poder disfrutar de las vacaciones que tanto tiempo llevan deseando.
¿Vamos hacia un nuevo modelo turístico o Mallorca seguirá siendo un destino esencialmente de sol y playa?
Debemos tener cuidado con demonizar el sol y playa, porque en muchos casos es el motivo que hace que los turistas nos elijan como destino. Ello no quita para que se pueda poner en valor el resto de la oferta que ofrece Mallorca, por ejemplo en cultura, gastronomía, senderismo, cicloturismo, etcétera. Se complementan y se suman al concepto de sol y playa.
"Los sectores privado y público tienen que trabajar de la mano para trasladar la oferta de destino seguro a los mercados emisores"
¿Los jóvenes viajan de otro modo que los adultos, priorizando por ejemplo la búsqueda de ofertas?
Jóvenes y mayores viajamos en función del presupuesto que tenemos disponible para hacerlo. Las ofertas y las compañías low cost no tienen nada malo en sí mismas, siempre y cuando no degraden la cadena de valor.
¿Cuándo podremos volver a los niveles económicos previos a la pandemia?
Es aventurado realizar pronósticos, porque hay muchos factores que influyen en esto y sobre los que no tenemos control. De mantenerse la tendencia actual, nuestra previsión es llegar a 2022 con un balance equilibrado y sin pérdidas, para alcanzar en 2023 los niveles del 2019.
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