El Govern ha condenado cualquier ataque o amenaza a partidos políticos, periodistas, sindicatos o personas, pero el PSOE cree que lo hace "con la boca pequeña". El acuerdo entre PSOE y Junts y las protestas consiguientes han centrado buena parte del debate en la sesión parlamentaria de control al Govern.
El Govern ha condenado rotundamente “cualquier ataque o amenaza a partido político, periodistas, sindicatos o cualquier otra persona. La violencia nunca ha de ser el camino para expresar la diversidad de opiniones o las diferencias ideológicas”. Así se ha expresado la consellera de Presidencia y Administraciones Públicas, Antonia Estarellas, quien ha añadido: “Condenamos los actos violentos de una minoría radical en las manifestaciones, rechazamos cualquier bandera o símbolo anticonstitucional en estas manifestaciones, pintadas con insultos, pintadas en ayuntamientos o en las sedes. Condenamos cualquier acto que no sea pacífico”.
Pero esta contundencia no ha sido suficiente para el PSOE, quien ha acusado al Govern de condenar los ataques “con la boca pequeña”.
La diputada socialista Silvia Cano ha acusado al PP de añadir “leña al fuego, alejados de la prudencia y moderación”. También ha criticado al presidente de la Cámara, Gabriel Le Senne (Vox), segunda autoridad de la comunidad autónoma, por haber ido a una concentración ilegal frente a la sede del PSIB en la calle Miracle.
“Cuando se califica al sindicato STEI de ser la STASI y luego aparecen pintadas, ¿qué cree que ha pasado?”, ha inquirido Cano, responsabilizando, una vez más, al PP de lo que hizo la diputada Manuela Cañadas de Vox.
Y tras la condena, llegó la adversativa. El pero. “Hemos de poner de manifiesto que en este país los ciudadanos se pueden manifestar en la calle. Muchos son miembros del Partido Socialista, no sólo de unas siglas políticas. Deben asumir una parte de la responsabilidad con este malestar de la población”, ha reclamado la consellera Estarellas.

Porque en efecto y como cabía esperar, tras el acuerdo suscrito entre PSOE y Junts, que ningún diputado del Grupo Socialista ha sido capaz de defender, y aún menos tras la proposición de ley de amnistía registrado ayer en el Congreso de los Diputados en solitario por el PSOE, algo de lo que no quieren ni oír hablar, la sesión parlamentaria de control al Govern ha dedicado buena parte de su contenido a tales asuntos de ámbito nacional y a las protestas consiguientes.
“Los ciudadanos no están de acuerdo con esta compraventa de privilegios por poder”. Estarellas ha defendido así la protesta organizada por el PP el pasado domingo, que congregó en Palma a unos 13.000 ciudadanos, entre los cuales estaba la presidenta del Govern, Marga Prohens, y buena parte del Ejecutivo. Sólo por eso, la presidenta ha sido acusada por Marc Pons de “ejercer de hooligan”.
CONDONACIÓN DE DEUDA
Tanto Prohens como el vicepresidente y conseller de Economía y Hacienda, Antoni Costa, han defendido que no aceptarán condonaciones de deuda pactadas entre dos partidos políticos (PSOE y ERC), de las que el Govern no tiene ninguna noticia oficial.
“Este Govern no aceptará condonaciones de deuda que no ha negociado este Govern”, ha argumentado Costa, quien ha defendido que todas las medidas adoptadas por el Govern figuran en el programa electoral del PP y en el acuerdo suscrito con Vox.
El vicepresidente ha flagelado a la oposición socialista con el cambio de postura de Pedro Sánchez con respecto a la amnistía, asunto que incomoda sobremanera al PSOE.
Además, Prohens ha planteado que “Si el Gobierno central tiene 6.300 millones para Rodalies, podrá firmar un convenio para el tren de Llevant”.
También el portavoz de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha acusado a Prohens de lo que hizo el líder de Vox, Santiago Abascal, cuando instó a la Policía a no obedecer órdenes ilegales.
Prohens la lamentado que se criminalicen las protestas. “13.000 manifestantes pacíficos no merecen ser calificados de ultras”, ha expresado la presidenta del Govern.
Negueruela ha criticado al Govern por no dialogar con nadie, esgrimiendo como ejemplo el plante de la comunidad educativa a la presidenta Prohens en el Consolat de Mar, algo que sucedió “por primera vez en ocho años”.
Prohens ha contratacado acusando al PSOE de cargarse “la división de poderes y la Constitución Española de espaldas a todo el mundo y por la puerta de atrás. Una medida que no solo no iba en su programa electoral sino que era negada por el gobierno”, ha recordado.
“El PSOE no tiene palabra. Dijo que llevarían a Puigdemont ante la Justicia y han llevado la Justicia ante Puigdemont”, ha espetado Prohens. Negueruela murmuraba replicando que ese es el argumentario de Madrid, como si él hiciese otra cosa.
Cuando el diputado de Més per Menorca, Josep Castells, ha preguntado a Prohens sobre los mil millones de condonación de deuda, la presidenta le ha respondido: “¿Qué diría usted si yo me pusiese a negociar con Vicent Marí (presidente del Consell d’Eivissa) las inversiones en Menorca?”. Y ha añadido: “No aceptaré las migas ni limosna de acuerdos entre otros partidos. No aceptaré nada que no sea negociado por el Govern porque podríamos salir perjudicados”.
La presidenta del Govern, Marga Prohens, ha anunciado que el Ejecutivo pondrá "todos los medios a su alcance" para frenar la ley de amnistía. En este sentido ha adelantado que el texto del proyecto ya está en manos de la Abogacía de la CAIB para estudiar las acciones legales pertinentes sin descartar un recurso ante el Tribunal Constitucional. "Estoy segura de que contaremos con el apoyo de Vox ya que sumamos la mayoría social de Baleares", ha añadido Prohens.