Los agentes llegaron al establecimiento en el que se alojaban los tres jóvenes alertados por los responsables de recepción sobre las 3:30 horas. La mesa había sido bajada del vehículo e introducida en el recibidor y los policías se centraron en comprobar el mobiliario de las habitaciones. En una de ellas faltaba la mesa, por lo que procedieron a identificar a los usuarios.
Eran tres jóvenes turistas, de nacionalidad holandesa, que pasaban sus vacaciones en el Arenal y que abandonaban la isla en dos días.
Los tres fueron arrestados por un delito leve de daños que, en otras circunstancias, no supone detención. Sin embargo, en esta ocasión, al ser expulsados del hotel por su conducta y quedar sin domicilio concreto, sí se procedió a su detención y pasaron la noche en los calabozos.
Fue la propietaria del vehículo afectado quien relató la historia el pasado viernes en su cuenta de Facebook y algunos de los usuarios subrayaron el perfil conflictivo de los usuarios que se hospedan en dicho establecimiento.