En el vídeo que ha remitido uno de esos vecinos a mallorcadiario.com se puede ver cómo una botella de alcohol aterriza en el suelo después de ser lanzada desde uno de los balcones por parte de un grupo de jóvenes españoles: "¡Que estamos en Mallorca, joder!", se escucha entonces gritar a una chica.
Este es sólo uno de los muchos episodios que los residentes tienen que aguantar cada mes de junio cuando cientos de estudiantes nacionales desembarcan en la isla para celebrar el fin de curso. Muchos de ellos, menores de 17 años que deben ir acompañados por monitores.
Gritos, cánticos, música a todo volumen, vómitos... La ley de la jungla se adueña del barrio sin que nadie de los hoteles ponga remedio.