Los agentes acudieron de inmediato al lugar, donde algunos testigos señalaron a un hombre que huía corriendo. Tras una breve persecución, lograron interceptarlo. El detenido llevaba en sus manos un router y dos datáfonos, además de portar entre sus pertenencias dos cuchillos ocultos.
UNA NOCHE DE DELINCUENCIA
Las primeras investigaciones revelaron que el sospechoso, junto con otro individuo aún no identificado, había fracturado las ventanillas de varios vehículos antes de irrumpir en el establecimiento. Para ello, rompieron el cristal de la entrada y robaron varios objetos de valor. En el exterior del local, la Policía halló dos bolsas de plástico con artículos robados, que fueron posteriormente reconocidos por el propietario del comercio.
Además de los datáfonos y el router, la víctima del robo denunció la desaparición de una cartera con documentación y dinero, que no fue encontrada en posesión del detenido.

La situación se agravó cuando los agentes descubrieron que los sospechosos también habían robado un vehículo, que apareció calcinado poco después. Los bomberos lograron sofocar las llamas, pero el coche quedó completamente calcinado. En las inmediaciones, se halló una tapa de alcantarilla de metal apoyada en un poste, la cual podría haber sido utilizada para fracturar las ventanillas de los coches.
La Policía mantiene la investigación abierta y no descarta nuevas detenciones en los próximos días.