La ONG Médicos del Mundo (MdM) ha denunciado el desalojo este martes del asentamiento de una docena de indigentes en el parque Pocoyó, en Palma, donde hace unos días se acumularon una treintena de personas. Médicos del Mundo ha señalado a Efe que la Policía notificó a estos ciudadanos vulnerables y a la ONG que el desalojo se produciría este próximo jueves. Sin embargo, los agentes han empezado a retirar las pertenencias de los indigentes este martes a mediodía.
Médicos del Mundo ha censurado que el Ayuntamiento de Palma no haya aceptado reunirse con la entridad para plantear alternativas. Los representantes de la ONG han advertido de que si la Administración "no toma medidas al respecto, estas personas no tienen literalmente ningún lugar a donde ir”. También ha lamentado la falta de coordinación entre Cort, entidades sociales y el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS) a la hora de ayudar a las personas sin techo que pernoctan en esta zona de la ciudad.
La ONG ha alertado de que los centros de acogida para personas sin hogar en Mallorca están “colapsados”, y que los emplazamientos de Ca l’Ardiaca, sa Placeta y Casa Familia están cerrados al público al acoger casos positivos de coronavirus en sus instalaciones.
Hasta hace un año, la policía desalojaba asentamientos de unas 20 personas en el Parc dels Ceibos, si bien en estos últimos meses, debido a la crisis causada por la pandemia, el nivel de ocupación en este espacio ha aumentado. Según Médicos del Mundo, el 80 por ciento de los indigentes que habitan en este asentamiento son hombres, la mayoría de ellos de entre 40 y 50 años que no disponen de empleo, razón por la cual hallan muchas dificultades para acceder a una vivienda.
DESMENTIDO DEL AYUNTAMIENTO DE PALMA
Por su parte, el Ayuntamiento de Palma ha asegurado este martes que no se ha desalojado al grupo de indigentes que se encontraban en el asentamiento del parque Pocoyó, como había denunciado la ONG Médicos del Mundo. Cort ha explicado a Efe que hace dos meses inició la tramitación para desalojar este asentamiento, ubicado en un espacio en el que se van a construir unas nuevas oficinas del Instituto Municipal de Innovación (IMI).
De acuerdo a la versión municipal, a principios de septiembre, mediante un procedimiento administrativo, se informó a estas personas de que debían abandonar el parque, lo que hicieron algunas de ellas de forma voluntaria. Así, el pasado fin de semana, agentes de la Policía Nacional observaron que varios indigentes se marchaban del recinto, circunstancia que la empresa municipal Emaya aprovechó para limpiar y vallar la zona donde se construirán las nuevas oficinas del IMI.
Cort ha recordado que está trabajando conjuntamente con el Instituto Mallorquín de Asuntos Sociales (IMAS) para dar una solución a los indigentes que aún se encuentran en el parque.