Las matriculaciones de turismos en Baleares se han desplomado en abril, en plena crisis del Covid-19, hasta llegar, prácticamente, a desaparecer. De hecho, el descenso en este tipo de operaciones desde el mes de abril del año anterior es de nada menos que un 99,4 por ciento. Así figura en el informe 'Situación Consumo del primer semestre del año', de BBVA Research. En cuanto a las matriculaciones hasta abril de 2020, el descenso en las islas es del 56,60 por ciento en comparación con los cuatro primeros meses de 2019.
En términos nacionales, la crisis del coronavirus ha motivado la pérdida de 188.000 matriculaciones de turismos y todoterrenos durante los pasados meses de marzo y abril, según las estimaciones de BBVA Research incluidas en el informe 'Situación Consumo del primer semestre del año'.
El documento recoge que el del automóvil "es uno de los sectores que más se está viendo perjudicado por la crisis del coronavirus. En ausencia de la pandemia, se habrían matriculado en torno a 230.000 turismos en marzo y abril en España". No en vano, la totalidad de territorios autonómicos se han visto afectados por esta drástica reducción de la demanda, destacando las cifras que presentan las comunidades de Murcia y Valencia, donde las ventas de vehículos cayeron hasta abril más de un 54 por ciento.
El informe remarca que a pesar de que todas las economías europeas se han visto perjudicadas por la contracción del negocio de venta de turismos, los territorios que han aplicado mayores restricciones a la actividad económica, como ha sido el caso de España, han registrado caídas más acusadas en el sector.
CAÍDA DEL 40 POR CIENTO EN 2019
Por otro lado, el estudio adelanta que las ventas de automóviles podrían caer cerca de un 40 por ciento este año, hasta situarse en las 765.000 unidades. Sin embargo, prevé una recuperación del sector de cara a 2021, cuando las matriculaciones vuelvan a superar el millón de vehículos. Pese a ello, serán todavía un 9 por ciento inferiores a las operaciones registradas en 2019.
El confinamiento, las restricciones de apertura de los concesionarios, el incremento de la incertidumbre, la caída de la actividad económica, y la reducción de la riqueza de las familias anticipan una notable contracción de la demanda de automóviles, que se reducirá en torno a un 40 por ciento este año, tal como se pone de manifiesto en el estudio de BBVA Research.
Aunque factores como el precio relativo de los carburantes y los costes de financiación jugarán a favor de los intereses del sector, su impacto será insuficiente, según consta en el documento, para evitar un retroceso drástico de las ventas, que podrían situarse por debajo de las 700.000 unidades en el peor de los escenarios, o bien superar las 870.000 unidades si la incertidumbre desciende más de lo esperado en el segundo semestre de este año.