El Ayuntamiento de Palma ha anunciado que los estudios afirman que se ha controlado la plaga del picudo rojo en las palmeras de la ciudad.
Cort ha anunciado que la plaga del picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus) se ha reducido en Palma. Es es una de las principales conclusiones a las que se ha llegado por raíz de un estudio en el que han participado el IMEDEA (UIB-CSIC) y que analiza las medidas implementadas por el Ayuntamiento de Palma para controlar esta plaga de especie invasora.
El picudo rojo llegó a Mallorca en 2007. Desde 2011, el servicio de Parques y Jardines del Ayuntamiento está realizando diferentes medidas para controlar la plaga. Se ha establecido un plan de control integral basado en el seguimiento, tratamiento con insecticidas y / o saneamientos mecánicos parciales de palmeras públicas (un 15 por ciento del total) y el desarrollo de un censo georeferenciado de palmeras privadas acompañado de un seguimiento periódico, unido a campañas de concienciación dirigidas a los propietarios de palmeras privadas.
VACUNA CONTRA EL PICUDO ROJO
Cort explica que “en su momento se observó que la relación de palmeras privadas frente a las públicas en el municipio era de cinco a una, entendiendo así que la clave de la estrategia era trabajar en ambos sentidos (pública y privada) de forma paralela. Desde entonces, las muertes de palmeras por picudo rojo ha disminuido de forma drástica”.
Entre las novedades implementadas ha sido emplear modelos epidemiológicos que han permitido evaluar el efecto de la distribución espacial y el tratamiento de palmeras públicas y privadas en la probabilidad de infestación. "El seguimiento anual exhaustivo y toma de datos de cada palmera pública ha permitido contar con datos tan detalladas y de calidad para poder evaluar cómo influye el entorno en la probabilidad de infección", explica la investigadora del Instituto Mediterráneo de Estudios avanzados (IMEDEA), Ana Sanz Aguilar.
Los resultados destacan la importancia de las acciones de prevención aplicadas a las palmeras públicas: múltiples revisiones anuales, tratamientos insecticidas, podas y destrucción del material infectado.
El control de palmeras públicas ha llevado a la reducción considerable de las probabilidades de infestación de palmeras, especialmente en aquellas zonas con mayores números de palmeras tratadas vecinas. "Se trataría de un efecto vacuna, donde las palmeras rodeadas por otras palmeras tratadas están más protegidas frente al picudo rojo y viceversa", añade el investigador del IMEDEA Giacomo Travechia.
El estudio evidencia que las campañas de concienciación están saliendo efecto y hoy en día las palmeras están más protegidas, ya que tanto la gestión pública como la privada son necesarias para el control de esta plaga. "Los resultados son esperanzadores para el control de esta plaga; sin embargo, remarcan la necesidad de continuar trabajando, en colaboración con la ciudadanía y o bajar la guardia ", concluye la responsable de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Palma, Inma Gascón.
El estudio destaca la importancia de impulsar y promover el trabajo colaborativo entre las administraciones públicas y los centros de investigación.