El poblado chabolista de Son Banya, epicentro de la venta de droga en Mallorca, tiene los días contados. El Ayuntamiento de Palma invertirá casi un millón de euros para demantelar las cerca de 85 chabolas que todavía están en pie en el poblado y que dan cobijo a unas 90 familias.
Cort quiere culminar el desmantelamiento de este poblado conocido como el "supermercado de la droga", con la puesta en marcha de la segunda fase de ejecución de las obras. La primera fase se inició en 2018 cuando se ejecutaron 42 órdenes de desahucio que dieron como resultado la salida del poblado de 68 adultos y 49 niños. Esta segunda fase tendrá un coste de 917.578 euros.
La demolición de las chabolas en esta segunda fase se ejecutará mediante el derribo de manzanas completas, en lugar de casa por casa. El consistorio ha constatado la existencia de nueve manzanas o isletas por derribar. Con el derribo de estas manzanas, se logrará el objtevo de que los residentes no vuelvan a levantar nuevas casas una vez derrumbadas las anterirores. Además, hay numerosas casas que están unidas y algunas de ellas comparten vigas o jácenas, así como otros elementos.
Cada una de las manazanas se podrá derribar en un plazo de cinco días. El objetivo es ir cerrando cada manzana que se derribe y construir muros para evitar que se vuelva a construir en esta zona.
El área de Bienestar Social prevé adjudicar durante las próximas semanas el trabajo jurídico del proceso que permitirá reactivar las órdenes de desahucio. Así mismo se ajudicarà la elaboración de un censo que permitirá tener información más actualizada de las personas que viven al poblado. El ayuntamiento calcula que permanecen en el poblado unas 90 familias y 85 casas.