El Ayuntamiento de Palma cambiará durante esta semana el nombre de 12 calles con simbología franquista, que serán remplazados por otros como el de la filóloga Aina Moll, la sindicalista Francesca Vidal o la política Frederica Montseny.
El Ayuntamiento de Palma iniciará este martes el cambio de nombre de una docena de calles de simbología franquista en el municipio, de acuerdo a la Ley de Memoria Histórica aprobada en el Parlament en 2018.
De los doce cambios de nombre que se realizarán durante esta semana, tres llevarán el nombre de mujeres como la lingüísta Aina Moll, la sindicalista Francisca Vidal y la política Federica Montseny, ha explicado este lunes a la prensa el alcalde de Palma, José Hila.
Ha destacado los cambios en la avenida Joan March, que pasará a llamarse avenida del Gran General Consell, la calle Gabriel Terrassa en s’Indoteria se llamará Federica Monseny y la calle Antoni Sancho de Son Cladera tendrá el nombre de Aina Moll.
En el barrio de Son Armadans, la plaza Almirall Churruca pasará a llamarse Plaza de Mateu Pruners, la vía Almirall Gravina se denominará Angel i i Dulcert, y la calle Almirall Cervera llevará el nombre de Pere Rossell, los tres cartógrafos.
La calle Toledo, en el barrio de La Vileta, se llamará calle de Rafel Valls, la calle Josep d'Oleza en Camp Redó pasará a llamarse Marc Ferragut, e honor al promotor cultural que creó el Auditorium de Palma, y la plaza del Bisbe Planas de Sant Jordi se denominará Plaza del Poble.
En la zona del Coll d'en Rabassa, Cort cambiará el nombre de las calles Alfambra y Brunete, que se denominarán Joan Daurer y Joan Desí.
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HILA: "NUNCA PACTARÉ CON FASCISTAS"
El alcalde de Palma, José Hila, ha insistido en la necesidad de eliminar símbolos fascistas del espacio público de la ciudad y ha asegurado que su equipo "nunca" pactará con fascistas.
El secretario autonómico de Memoria Democrática del Govern, Jesús Jurado, ha subrayado "la obligación moral" de las instituciones para retirar símbolos de las calles que recuerdan al franquismo, sobre todo como señal de respeto a las 1.800 personas asesinadas en Mallorca durante el régimen.
Por su parte, el responsable municipal de Política Lingüística, Llorenç Carrió, ha subrayado que cambiar el nombre de calles de Palma "no hará cambiar la historia", pero ha incidido en la necesidad de "recuperar la historia de la ciudad, reivindicar el papel de las mujeres y recobrar la toponimia tradicional".
El área de Participación Ciudadana y Gobierno Interior dará ayudas por 40.000 euros para que autónomos y establecimientos comerciales afectados por el cambio del nombre de las calles puedan modificar la documentación sin coste alguno.
GRAN REPERCUSIÓN EN REDES SOCIALES
El anuncio ha generado un aluvión de reacciones en redes sociales, especialmente en Twitter, de usuarios a favor y sobre todo, en contra por haber incluído en el catálogo a personajes que nada tuvieron que ver con el régimen franquista.
El ayuntamiento, por su parte, ha aclarado que dichos casos "hacen referencia a barcos de la armada franquista".