¿Está decepcionado con Ciudadanos?
Claro que sí. Hay muy poca gente, de los que hemos estado en este partido, no digo ya de los que lo fundamos, que no esté decepcionado de lo que ha sucedido. Ciudadanos nació con propuestas nuevas de regeneración política, como por ejemplo el cambio de la Ley Electoral, una Ley que deja fuera del juego político a multitud de votantes (como el caso de Izquierda Unida) y que favorece a los nacionalismos y también al PSOE y al PP. La Ley en Baleares es profundamente injusta. Cuando Cs entró en el Parlament con Olga Ballester y conmigo, tuvimos 25.000 votos. Més per Menorca logró 6.000 votos y tenían tres diputados. Ya no quiero hablar del tema de Formentera. La insularidad debe tener compensación, pero aquí ha tenido unos pluses inadmisibles. Quienes vivimos en Mallorca hemos salido tremendamente perjudicados en esta relación.
"Estos últimos cinco años, desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa, han sido desastrosos para la política".
¿Cómo valora la situación política en España?
Estos últimos cinco años, desde que Pedro Sánchez llegó a La Moncloa, han sido desastrosos para la política. Muchas de las medidas legislativas que ha adoptado el Gobierno, como la Ley de Memoria Democrática y la Ley de Vivienda, aquí ya existían y el modelo que se adopta es prácticamente idéntico. El fracaso de estas dos leyes es absoluto. La Ley de Memoria Democrática, desde el punto de vista de la convivencia, es fatal porque enfronta a los españoles entre ellos. Fíjese que aquí se hizo una Ley de Fosas que conseguimos aprobar por unanimidad, pero la Ley de Memoria Democrática aprobada por el Pacte está pensada para ganar la Guerra Civil después de 80 años. Esto se traslada al ámbito nacional y se radicaliza por actitudes políticas tras la entrada de Podemos en el Gobierno de España y que los socios sean los equivalentes de Més. No hay diferencia entre lo que piensa Francina Armengol y lo que piensa Pedro Sánchez. Ambos logran gobernar sumando a la izquierda más radical. Al margen de lo que pueda pasar en las elecciones generales de diciembre, es vital que todos estos gobiernos radicales pierdan el poder que tienen. Hay que votar a otras fuerzas políticas que permitan que esto suceda.
¿Qué sucederá con Ciudadanos?
La situación está muy mal. Ciudadanos no tiene futuro porque un partido funciona y se le vota cuando la gente tiene la percepción de que es útil y que es fiable. En este momento, la coyuntura desmonta de utilidad, porque no sabes si el partido que votarás tendrá un escaño, es poco fiable. Pero además es poco creíble, por lo que ha hecho en los últimos cuatro años. Además, vas leyendo que muchos se han ido, otros se han pasado al PP. Cualquier elector puede votar lo que quiera, o votar en blanco, o abstenerse, forma parte de la democracia. Pero si eres un ciudadano que quieres que votando cambien las cosas, Ciudadanos no es una opción, aunque se presente a las elecciones y que sus líderes digan que hay que derrotar a las encuestas.
¿Cuándo se estropeó el proyecto de Cs?
Hubo demasiada ansia de llegar al poder en el Gobierno de España. En la moción de censura se vio muy claramente. Las ansias de llegar al poder y la ingenuidad de la decisión tomada. Cs decidió, cuando tenía 32 diputados y cuando algunas encuestas nos daban por encima del PP, dar por buena la moción de censura, pensando que hay que aprovechar que si pierde Mariano Rajoy habrá elecciones anticipadas. Rajoy no convocó elecciones, dejó el Gobierno y se marchó. Esto fue el gran tropiezo. Más tarde, en 2019, Cs logró 57 escaños y no se ofreció a Pedro Sánchez un acuerdo de legislatura, aunque fuera sin entrar en el Gobierno, para evitar la entrada de Podemos en el Gobierno. Seguramente Sánchez lo hubiese rechazado, pero Cs hubiese podido argumentar que lo había intentado. No se hizo, pasaron los meses, hubo una repetición de las elecciones con el auge de Vox y el desplome de Cs, que pasó de 57 a 10 escaños. Albert Rivera dimitió y dejó el partido en manos de una gestora controlada por Inés Arrimadas, que ha demostrado ser excelente parlamentaria, pero una desastrosa gestora de equipos políticos, lo que ha resultado fatal.
"Hay que votar al PP porque el objetivo es cambiar al Govern".
Recientemente, usted manifestó en Canal 4 radio que votará al PP. ¿Por pragmatismo o por ideología?
Conozco a Marga Prohens de mi etapa en el Parlament y confío en ella. Pero además hay, como usted dice, una cuestión pragmática. Mis ideas no son las ideas del PP. Mis ideas siguen estando en el programa de Cs, pero el PP ha evolucionado hacia el espacio político de Cs. La aparición de Vox ha centrado al PP. Vox ha partido al PP, pero también lo ha centrado, porque el PP necesita ese espacio donde estaba Cs y algunos votantes del PSOE para crecer. Creo que en este momento lo que hay que votar es al PP, porque el objetivo es cambiar al Govern, y esto pasa necesariamente por el PP. Además, el PP tiene en común con Cs el carácter reformista y el carácter liberal. Pero el voto en estas circunstancias, no es un voto ideológico sino pragmático, de utilidad.
¿Qué piensa de Vox?
Vox es un partido nacionalista, y eso para mí, que no soy nacionalista, no me gusta. Pero Vox no tiene ninguna propuesta anticonstitucional. Quiere modificar la Constitución, pero no como Podemos o el propio Pedro Sánchez, que está deshaciendo permanentemente el tejido legal, y no hablemos ya del nacionalismo vasco o catalán, que lo que quieren directamente es romper el Estado y la igualdad entre los ciudadanos. Si me hace escoger, prefiero a Vox que a estos.
Las encuestas al Parlament dan un resultado muy igualado entre los bloques de derechas y de izquierdas. ¿Armengol ha renunciado a gobernar en solitario?
Armengol se siente cómoda con los aliados que tiene. No tiene ningún interés en transigir con otros partidos que no sean de izquierdas.
Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en Twitter, Facebook, Instagram y TikTok. Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.