Baleares ha recuperado, "en los últimos días", 5.000 asientos de los 33.000 que se perdieron por la quiebra de Thomas Cook, según ha informado el consejero de Turespaña en Londres, Javier Piñanes, durante la XV Jornada de Mercados Emisores de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM).
Por otra parte, el consejero de Turespaña en Nueva York, José Manuel de Juan, ha explicado que, si el año pasado visitaron Baleares cerca de 68.000 norteamericanos, en 2019 han visitado las Islas ya 69.000 hasta agosto, por lo que el año cerrará con un aumento que, sin embargo, no sustituirá los turistas que dejen de venir desde Alemania o Reino Unido, ha avisado.
Así, Piñanes ha avanzado que esta recuperación se va a ir "sucediendo en las próximas semanas" puesto que nuevas compañías "entrarán y aprovecharán esas plazas que han mercado en el mercado". "Aunque el invierno pueda empezar con cifras negativas, concluirá más o menos como el año pasado, seguramente", ha indicado.
Durante la mesa redonda de los consejeros de Turespaña, Piñanes sí ha considerado "preocupante" que antes de la caída del Touroperador se planteaba un incremento de la capacidad de asientos de 1.000 plazas, una subida escasa para un destino como Mallorca, desde su punto de vista.
El consejero de Turespaña en Londres ha apuntado que el turismo británico se encuentra este año con "el mismo problema" que el anterior, que es el 'Brexit', con "el añadido" de la quiebra de Thomas Cook. Con todo, considera que habrá una "recuperación del turismo británico" porque el 'Brexit' "funciona a tirones" y "la demanda en momentos determinados se contrae pero luego se dispara".
LA DEVALUACIÓN DE LA LIBRA, LA CONSECUENCIA MÁS PELIGROSA
En este escenario, Piñanes ha señalado que es "muy pronto" para formular un diagnóstico sin conocer el desenlace del 'Brexit', dado que si hay acuerdo será "una buena noticia porque tranquilizará al mercado".
El principal riesgo para el turismo no serán cuestiones como los vuelos, los visados o la tarjeta sanitaria europea, asuntos que "están bien cubiertos", sino que la consecuencia "más directa y peligrosa" es la devaluación de la libra.
Si la moneda pierde mucho valor, el turista británico tendrá menos capacidad adquisitiva, lo que puede conllevar una tendencia a viajar menos, que acorte distancias, que cambie destinos o que incluso que se quede en su país, ha avisado el consejero de Turespaña.
EL MERCADO ALEMÁN SE CONTRAE POR LA APERTURA DEL MEDITERRÁNEO ORIENTAL
Por su parte, el consejero de Turespaña en Berlín, Arturo Ortiz, ha avisado de una contracción en el mercado alemán, "no por Thomas Cook sino ya venida desde el año pasado por la apertura del mediterráneo oriental" y el reposicionamiento de sus destinos.
Con todo, ha apuntado que a pesar de la pérdida de visitantes alemanes, el nivel de gasto está en niveles próximos a los de 2016, "que fue un año muy bueno".
En declaraciones a la prensa, Ortiz ha descartado que el impacto de la quiebra de Thomas Cook sobre el mercado alemán "sea muy grande" y ha recordado que la continuación de los vuelos de Condor ha minimizado las consecuencias. En cuanto a una posible recesión en la economía germana, ha razonado que podría no afectar a los colectivos que más viajan, y ha resaltado que precisamente Baleares no es un destino por el que los clientes se decidan únicamente por el precio.
MERCADO DE EE.UU.
Paralelamente, el consejero de Turespaña en Nueva York, José Manuel de Juan, ha explicado que, si el año pasado visitaron Baleares cerca de 68.000 norteamericanos, en 2019 han visitado las Islas ya 69.000 hasta agosto, por lo que el año cerrará con un aumento que, sin embargo, no sustituirá los turistas que dejen de venir desde Alemania o Reino Unido, ha avisado.
De Juan ha recordado que en 2020 habrá elecciones en EE.UU., y los datos disponibles señalan que los norteamericanos viajan menos en año electoral. Igualmente, ha apuntado que las nuevas generaciones americanas viajan más al exterior, mientras que los mayores de 40 suelen hacer viajes domésticos.
Por su parte, el consejero de Turespaña en Moscú, Antonio de la Morena, entre otros datos, ha definido el perfil del turista ruso como un viajero de clase media, con titulación superior, que viaja en familia y que es amante del lujo, de la música y especialmente del teatro.
En cuanto al consejero de Turespaña en Copenhague, Raúl Castro, ha avisado de que en el caso de los mercados escandinavos ha habido un repunte del segmento sol y playa de destinos competidores, si bien era un fenómeno esperado; y ha señalado que el turista escandinavo "agradece especialmente" la mezcla del sol y playa con actividades culturales.