¿En qué momento y por qué motivo decidió usted dar el salto de la abogacía a dirigir un hotel?
Cuando acabé la carrera de Derecho, en 1998, estuve compaginando el ejercicio de la abogacía en mi bufete con la empresa familiar. El fallecimiento de mi hermano y la necesidad de un relevo generacional en la empresa familiar requería que me fuera introduciendo cada vez más en los negocios familiares. Finalmente, al cabo de unos diez años, tuve que sacrificar el ejercicio de la abogacía, y dedicarme íntegramente a la empresa privada, por lo que tomé las riendas de la empresa y me metí de lleno en la dirección de Migjorn Ibiza Suites & Spa. La decisión que tomé fue la correcta y no me arrepiento de haberla tomado. La gestión y dirección hotelera se ha convertido en mi pasión y, finalmente, acabé haciendo un máster en Gestión Turística y un doctorado en Turismo.
¿Se considera una pionera o un ejemplo a seguir?
Me considero una persona que, desde la humildad y el ejemplo, tiene una forma de liderar muy particular, teniendo como premisas fundamentales la excelencia, la formación, la profesionalización, la ejemplaridad y el trato empático y humano con su equipo. En este sentido, y respondiendo a la pregunta, que una mujer sea directiva no debería ser algo excepcional, aunque parece ser que lo es. Hay que hacer muchos sacrificios para encontrar un lugar de responsabilidad en esta profesión, y he estado dispuesta a pagar el precio que supone ser directora de hotel y emprendedora. No sé si me considerarán pionera o un ejemplo a seguir, no me corresponde a mí definirme así, lo dejo a juicio del lector.
¿Qué destacaría de su experiencia como directora de Migjorn Ibiza Suites & Spa?
Me introduje en esta profesión con una formación jurídica, sin contar con una formación específica en dirección hotelera, pero con la experiencia adquirida, la formación complementaria que he ido completando y con mucho trabajo y tesón, he podido llevar adelante este y varios proyectos. De mi experiencia destacaría que con mi equipo hemos conseguido salvar dos momentos críticos, la crisis financiera de 2008 y la crisis por la pandemia de 2020.
"Hay que evitar la fuga del talento hacia otros sectores, prestigiando y poniendo en valor las virtudes de la industria turística"
¿Cómo actuaron en la crisis de 2008?
En la crisis de 2008, nos embarcamos en un proyecto de reposicionamiento de la marca, reconversión y reforma integral del producto, que de seis millones acabó en unos 11 millones de euros de inversión, con una financiación muy precaria. Finalmente, conseguimos salvar la empresa, y salimos reforzados, consiguiendo consolidar un producto de éxito superando las expectativas y previsiones iniciales.
¿Qué aprendieron de esta primera experiencia?
De esta primera experiencia aprendimos a sobrevivir empresarialmente bajo presión y a ser previsores, lo que unido a la formación que adquirí en el máster en Gestión Turística de la UIB nos ha servido para estar preparados para cualquier contingencia. De modo que, a raíz de todo ello, hemos desarrollado un instinto de supervivencia y previsión en el medio y largo plazo para estar preparados ante futuras crisis. De hecho, a primeros de diciembre de 2019, ante el presentimiento de lo que se avecinaba, le pedí a nuestro gestor financiero que planificáramos la temporada con ingresos cero, para estar preparados para sobrevivir empresarialmente durante 2020 y 2021. Gracias a esta previsión, y al trabajo de todo mi equipo, hemos conseguido volver a salir reforzados de una crisis sin precedentes.
¿Qué podría hacerse para solucionar el problema de falta de vivienda en Ibiza en temporada alta?
El problema de falta de vivienda para los profesionales del sector que vienen de la Península está estrechamente unido al problema de la escasez de mano de obra cualificada. Por ello, han de analizarse conjuntamente. En este sentido, considero que la colaboración público-privada es crucial en esta materia. Esta colaboración tiene que ir orientada a abordar varios aspectos.
"Las asociaciones solemos caer en la trampa del 'divide y vencerás' que suelen utilizar las administraciones públicas y quienes quieren hacer del turismo algo residual"
¿Cuáles serían esos aspectos?
En primer lugar, evitar el intrusismo y la oferta ilegal, evitando que las viviendas residenciales se alquilen como turísticas. Además, se debería crear una oferta de VPO en régimen de alquiler para temporeros. Asimismo, es necesario mejorar la calidad de la mano de obra local, que ya tiene vivienda, profesionalizándola para que se adecúe a los perfiles demandados. Al mismo tiempo, y en este sentido, se debería potenciar en el SOIB una formación cualificada de las personas que continúan en situación de desempleo y hacer políticas de recolocación. Si hay vacantes por cubrir, no debería haber desempleados residentes. Para ello, se les debe formar para que su perfil profesional se adecúe a los perfiles demandados.
¿Señalaría algo más?
También se debería poner en valor, desde las escuelas e institutos, al turismo, que es la industria principal de las Islas Baleares, redefiniéndola como la industria de la felicidad, de la que tenemos que estar orgullosos. Hay que evitar la fuga del talento hacia otros sectores, prestigiando y poniendo en valor las virtudes de la industria turística. A su vez, sería conveniente crear programas de atracción del talento, yendo también a la contratación en origen, a través de programas de captación y formación ajustados a los perfiles demandados. Esto debe ir acompañado de un programa de creación de viviendas sociales para alquiler de temporeros, tal como ya he indicado.
¿Cuál es el objetivo esencial de la Asociación Española de Directores de Hotel a nivel estatal?
La ADEH se constituyó en 1972, por lo que celebramos ahora los 50 años. Se formó como una entidad sin ánimo de lucro con el objeto de representar los intereses profesionales y colectivos de los directores y directivos de hotel, y poner en valor estas funciones dentro de estas empresas turísticas. En Baleares, además, queremos defender los intereses del sector de los alojamientos turísticos. La asociación agrupa a más de 1.000 profesionales de la dirección hotelera en los cinco continentes y representa a pequeñas, medianas y grandes cadenas, y les apoya para la promoción y gestión de sus intereses.
"La nueva ley turística incluye medidas que se quieren implementar por decreto, sin consenso y a un ritmo vertiginoso que ahoga a las pequeñas y medianas empresas"
¿Hay alguna particularidad que distinga a los establecimientos del Archipiélago de los del resto de España?
La particularidad de nuestros establecimientos respecto de los de la Península es que las empresas hoteleras de Baleares tienen una mentalidad emprendedora más osada, con menos aversión al riesgo. Por otro lado, el producto "Baleares", por su fisiología, belleza y condiciones, tiene en general una aceptación particular que atrae a un target de un poder adquisitivo superior al de la mayoría de los establecimientos de la Península. El hecho de que se requiera de conexiones aéreas y marítimas, descartando las conexiones terrestres, hace de filtro económico y espacial en cuanto a la llegada de un segmento de viajeros, que debe poseer un cierto poder adquisitivo para poder viajar a las Baleares.
¿Resulta difícil conseguir que se escuchen como una única voz las necesidades de los hoteles de cada una de nuestras cuatro islas?
Es complejo, porque las asociaciones solemos caer en la trampa del "divide y vencerás" que suelen utilizar las administraciones públicas y quienes quieren hacer del turismo algo residual, sin tener un plan B que lo sustituya como generador de riqueza social de las Baleares. En este sentido, considero que las federaciones hoteleras deberían caminar al unísono, estableciendo los puntos e intereses comunes a todos sus asociados, que deberían defender bajo una sola voz, primando el bien general sobre los intereses particulares de cada isla. Para ello, deberían escuchar a sus representados con más asiduidad, sobre todo en temas que son de especial trascendencia.
¿Y a partir de ahí?
Las islas deben de dejar de competir entre sí mismas y priorizar el bien común. De esta forma y al mismo tiempo, a través de las distintas asociaciones conseguiríamos ser escuchados con una única voz, planteando las necesidades y las problemáticas generales y comunes de los hoteles que afectan a todas y cada una de las cuatro islas.
"Tomé las riendas de la empresa familiar y me metí de lleno en la dirección de Migjorn Ibiza Suites & Spa"
¿Cuál es la opinión de la AEDH sobre la nueva ley turística del Govern?
Si bien esta reforma está guiada por unos principios iniciales muy dignos, que la inspiran y pueden ser muy positivos, además de compartidos por el sector, creemos que la reforma tiene muchas deficiencias, que pueden ahogar a las pymes hoteleras y turísticas locales por lo farragoso y complicado de los planes de circularidad, que van a suponer un coste económico, burocrático y operativo adicional. También está la cuestión de las instalaciones de gasoil o de las camas elevables y una batería de medidas que se quieren implementar por decreto, sin consenso y a un ritmo vertiginoso que ahoga a las pequeñas y medianas empresas.
¿Qué diría del régimen sancionador?
El régimen sancionador que prevé dicha reforma de la ley turística balear es excesivamente elevado e injustificadamente desproporcionado. No hay una relación de proporcionalidad entre la gravedad del hecho punible y la sanción a aplicar. Considero también que se ha desperdiciado la oportunidad de optar por un modelo de incentivos, de forma que se ha preferido recurrir a un modelo coercitivo y desproporcionado, que no ayuda a sacar a flote a un sector que ha sido duramente golpeado por la crisis durante los más de dos años de pandemia que llevamos a nuestras espaldas.
¿Qué le parece la apuesta por la circularidad de la nueva ley?
Nuestro sector lleva mucho tiempo caminando hacia la circularidad, mucho antes de que el Govern planteara esta cuestión como eje de su estrategia. Pero en el sector hotelero manejábamos unos tiempos y plazos muy distintos a los que ahora se imponen. Eran unos plazos y ritmos que habíamos previsto, que nos permitían hacer sostenibles, en todos los sentidos, a nuestras empresas. De modo que, con esta apresurada reforma de la ley turística balear, los tiempos y plazos de nuestros proyectos de sostenibilidad se nos han acortado, poniendo en peligro la subsistencia de las pymes.
"Desde las escuelas e institutos, se debería poner en valor al turismo, que es la industria principal de las Islas Baleares, redefiniéndola como la industria de la felicidad, de la que tenemos que estar orgullosos"
A su juicio existen entonces ciertas contradicciones...
A mayor abundamiento, algunas de las medidas que promueve la ley son incoherentes, ya que van contra el espíritu mismo de la norma. Se habla de sostenibilidad y de proteger y promover productos autóctonos, mientras se perjudica a los establecimientos kilómetro cero, las empresas familiares de las islas, complicando su operativa e incrementando sus costes. Por otro lado, promulgan la circularidad, pero dicha circularidad no se puede preservar si en vez de alargar la vida útil de los objetos, elementos e instalaciones, se nos obliga a deshacernos de los mismos antes de agotar su vida útil. Es el caso, por ejemplo, de la obligación de sustituir las camas actuales por camas elevadoras, sin esperar a que se agote su vida útil y sin la previsión de un plan de reciclaje o "plan renove" para las camas que se sustituyen.
¿Haría alguna otra crítica más a esta norma?
Lo mismo ocurre con las instalaciones de gasoil recientemente incorporadas a algunos hoteles, últimamente reformados antes de que surgiera esta normativa. No todas las instalaciones de gasoil son iguales, hay algunas más innovadoras y modernas, que cuentan con sistemas tecnológicos más eficientes y sostenibles que otras instalaciones cuya instalación está permitida por la propia reforma de la ley turística.
¿Qué debería hacerse entonces?
Se debería estudiar caso por caso y analizar la opción que globalmente sea más coherente con la circularidad entendida en un sentido estricto. Sobre las camas elevables, incluso las camareras de piso, popularmente conocidas como las 'kellys', señalaron que no era lo idóneo, porque generan problemas y trasladan riesgos a otras extremidades y partes del cuerpo. Creo que todos debemos intentar ser coherentes. Y la reforma de la ley ha de ser coherente con el espíritu que la inspira.
"Las empresas hoteleras de Baleares tienen una mentalidad emprendedora más osada, con menos aversión al riesgo"
¿Consideran que ha habido masificación este verano?
La masificación proviene de la oferta ilegal, la competencia desleal y el intrusismo. Es lo que viene a denominarse "masificación ilegal y alegal", que es el verdadero problema. Es necesario combatir este problema, intensificando la labor inspectora respecto al intrusismo y la competencia desleal, además de tener un observatorio riguroso de los datos turísticos sensibles que nos permita obtener cifras precisas y reales que faciliten la toma de decisiones en esta materia, utilizando la tecnología y todos los medios necesarios a nuestro alcance. Por otro lado, debemos primar la calidad frente a la cantidad, y eso requiere que las infraestructuras público-privadas estén a la altura de la exclusividad del destino.
¿La sostenibilidad debe ser el eje sobre el que se asiente el modelo turístico balear en el futuro?
Ciertamente, la sostenibilidad debe ser uno de los ejes estratégicos de nuestro modelo turístico balear del futuro, pero esta sostenibilidad no sólo se debe desplegar en el aspecto medioambiental, sino que debe también alcanzar al aspecto económico de forma armoniosa. El equilibrio es la clave del éxito. En este sentido, también se debería mejorar el destino y la gestión de la tasa turística balear —la ecotasa—, para que con ello se permita mejorar la calidad del producto en cuanto a su conservación y belleza, mejorando la calidad del turista y minimizando los efectos negativos en el medio ambiente, que pueden darse a partir de la masificación turística.
¿Qué medidas concretas propone?
El impuesto turístico debe respetar el principio de transparencia no sólo de cara a los ciudadanos de Baleares, sino también de cara al contribuyente, que es el turista. Esto se puede lograr informando e implicando al turista en la elección del proyecto al que quiere que se destine lo que paga. Además, debe auditarse y controlarse de forma eficiente el destino de lo recaudado. El espíritu de la ley en su génesis pretendía minimizar los efectos negativos que produce el turismo en los recursos naturales del destino. Por ello, tenemos que garantizar que el fin último de lo recaudado sea el medioambiental y la preservación de los recursos naturales y la belleza del destino.
¿Dónde debe destinarse la cantidad recaudada?
La cantidad recaudada por un destino turístico, que es donde se ha producido el perjuicio y menoscabo ecológico, debe dedicarse íntegramente a este destino. Lo recaudado en Mallorca, se debe dedicar a Mallorca, y así con el resto de las islas. El lugar y momento en que debe ser recaudado ha de efectuarse a la entrada en el destino, en puertos y aeropuertos. De esta forma se evita que, por medio del intrusismo y el pirateo, alguien escape al pago del mismo.
"Nuestro sector lleva mucho tiempo caminando hacia la circularidad, mucho antes de que el Govern planteara esta cuestión como eje de su estrategia"
¿Qué opina de las tarifas de la ecotasa?
La cantidad que se tributa por día y persona debe bajarse y ser modulada. Hay que procurar que el contribuyente perciba que la cantidad que se le cobra es justa y proporcionada. Sin embargo, hacia 2018 se duplicó sin justificar la causa de ello. Si se cumple con el punto anterior, esto no aminorará la recaudación, ya que si ningún viajero escapa al pago de este impuesto, se acabará recaudando más.
Entiendo, sí...
También ha de eliminarse la doble tributación. Un impuesto como la tasa turística no debería generar, a su vez, otro impuesto, como el del IVA. El ánimo recaudatorio desproporcionado es injusto y no debería ser el fin último de este tributo. Igualmente, urge controlar la eficiencia del turismo a través de KPI's —indicadores de calidad—, que hemos de ir observando para ver si se está consiguiendo el objetivo pretendido con este impuesto. Asimismo, también es imprescindible introducir nuevos conceptos de sostenibilidad, como el concepto de 'empresario kilómetro cero'.
¿A quién incluye el concepto de 'empresario kilómetro cero'?
Este comprende a aquellas pequeñas y medianas empresas autóctonas familiares que deben ser protegidas, con incentivos económicos y menor carga operativa y burocrática, para garantizar la sostenibilidad entendida de forma rigurosa.
¿Cuál sería su conclusión?
Mi conclusión sería que la sostenibilidad medioambiental y económica deben ser ejes de la evolución de nuestro modelo turístico.
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