La concejala de Justicia Social, Feminismo y Lgtbi de Cort, Sonia Vivas, mantendrá la subvención concedida por Cort a la entidad Esspiral, responsable de la campaña contra el lenguaje racista y xenófobo que ha sido duramente cuestionada estos últimos días por contener recomendaciones como la erradicación de la expresión 'pagar en negro' para sustituirla por 'pagar en B'. En una carta publicada en su carta de Twitter, en la que utiliza en todo momento la primera persona y no realiza la más mínima alusión al equipo de gobierno del que forma parte, Vivas reconoce que "las cosas no siempre salen bien a la primera" y confía en que Esspiral sabrá elaborar "otra campaña distinta, esta vez adecuada".
"Pongo el corazón por delante del cargo y les mantengo la subvención". Esta frase en primera persona, sin ninguna alusión al equipo de gobierno del que forma parte en el Ayuntamiento de Palma, encabeza la carta que la concejala de Justicia Social, Feminismo y Lgtbi, Sonia Vivas, ha divulgado este viernes a través de su cuenta de Twitter.
La edil ha salido así al paso de las críticas recibidas por la campaña contra el lenguaje racista elaborada por la entidad Esspiral y financiada parcialmente por Cort, destinada a recomendar la sustitución de determinadas expresiones utilizadas habitualmente por la población y teñidas de un supuesto tinte xenófobo, por otras de carácter más neutro.
Entre las recomendaciones que forman parte de la campaña se hallan las de dejar de utilizar la expresión 'pagar en negro' por la de 'pagar en B', o desterrar el término 'figa de moro' y reemplezarlo por 'fruita que punxa'.
Según Vivas, la entidad Esspiral ha sido víctima de una "grave campaña de acoso y derribo" por un "error no intencional". La concejala explica que tras reunirse con los autores de la campaña ha comprobado que "son personas implicadas en la lucha anti racista y sensibilizadas en una problemática social grave', razón por la cual ha decidido, unilateralmente dado que no cita al equipo de gobierno, "mantenerles la subvención".
Vivas reconoce en su carta que "las cosas no siempre salen bien a la primera" y confía en que Esspiral preparará "otra campaña distinta, esta vez adecuada, de calado social y transformadora, para lograr romper los estereotipos que sostienen el racismo y la xenofobia".
La regidora se considera destinada a "defender a las entidades de nuestra ciudad que luchan por una Palma mejor", y por esta razón afronta "poner el corazón por delante del cargo" y permitir que estas organizaciones "sigan trabajando y accediendo con normalidad a la línea de subvenciones del Ayuntamiento".
Haciendo uso nuevamente de la primera persona, Sonia Vivas tiene claro que "entre los activistas y yo" existe un "hilo conductor de lucha conjunta", y no cree conveniente "margirnarlos" a causa de "un error", sino, muy al contrario, "darles la oportunidad de rectificar".
Vivas anuncia en su carta que a partir del próximo lunes mantendrá nuevas reuniones con los responsables de la campaña y destaca su "responsabilidad" de "apoyar a los movimientos sociales, confiar en ellos y en su buen hacer, así como en sus intenciones de cambiar la sociedad para que quepamos todos y todas".