Nos por esperadas las consecuencias ocasionadas por la demolición del hotel Riu Playa Park han irritado a los vecinos de la Platja de Palma. El derribo del inmueble dejará espacio para un nuevo hotel de la cadena que pasará de tres a cuatro estrellas y que conllevará una inversión superior a los 30 millones de euros que culminará con su apertura de cara a la temporada 2019. Los vecinos denuncian la nube de polvo y material de derribo que cae sobre la zona, el ruido y que nadie del Cort les ha informado de los plazos de la demolición.
Los vecinos piden al Ayuntamiento que alguien se haga cargo de la limpieza de la zona. Cada mañana tienen que retirar una capa de polvo de los coches aparcados y ven como terrazas y jardines se ensucian. No cuestionan la obra ni el bien para la zona de que se ubique un hotel de mayor categoría, si bien insisten en que el Ayuntamiento debería informarles y reforzar la limpieza de la zona.