Un hombre de origen rumano perdió la cabeza tras querer recuperar la relación con su expareja, cuando esta se negó y él lanzó varios cócteles molotov contra la casa donde esta vivía junto a otros moradores. Esto sucedió el pasado domingo, 2 de julio, y el hombre acabó detenido por un delito de tentativa de homicidio.
Agentes de la Policía Nacional en Ibiza han detenido a un hombre, de origen rumano y de media edad, como presunto autor de una tentativa de homicidio con artefacto incendiario, tras arrojar varios “cócteles molotov” contra una vivienda donde se encontraba su expareja y otras personas.
Los hechos se produjeron el pasado domingo, 2 de julio, sobre las 20:40 horas, tras recibir una llamada en la sala del 091 que indicaba que había un incendio en una vivienda en Ibiza. Varias patrullas de la Policía Nacional y de la Policía Local de Ibiza se personaron en el lugar, comprobando daños por fuego en la terraza de una vivienda, y que afectaban a la cocina, estando calcinados varios electrodomésticos.
Los agentes verificaron que, en el momento del incendio, se encontraban varias personas en el interior y que, momentos antes, se había personado un hombre buscando a una mujer que había sido su pareja. Al parecer, su intención era que retomara la relación, circunstancia a la que la víctima se negaba, ya que había sido objeto de amenazas por parte del mismo.
Los policías recabaron información de las víctimas, incluyendo la mujer y varios testigos, averiguando que el hombre, al llegar al domicilio, profirió amenazas para que su expareja abandonara la vivienda esgrimiendo en una de sus manos un cuchillo de grandes dimensiones y en la otra una bolsa de plástico con objetos en su interior.
El hombre indicó a uno de los moradores que tenía que salir la mujer o iba a quemar la casa con todos dentro. La respuesta del morador fue que si no se iba llamaría a la Policía, así que cerró la puerta y comentó lo sucedido con la mujer y el resto de moradores de la vivienda.
En ese momento, los moradores observaron como el hombre había lanzado una botella que impactó en la pared, produciéndose una deflagración, para más tarde arrojar una segunda botella que provocó que se propagara el fuego.
Los agentes llevaron a cabo varias gestiones junto con la dotación de bomberos y comprobaron que las botellas contenían gasolina y una mecha, procediendo en ese momento a la detención del hombre como presunto autor de una tentativa de homicidio con artefacto incendiario.
La dotación de bomberos consiguió sofocar el incendio, quedando dañadas la cocina, terraza, coladuría y diversos aparatos electrónicos. Los agentes recuperaron el cuchillo que portaba el hombre, el cual fue intervenido.