Los hechos sucedieron cuando el policía, perteneciente a la Brigada de Seguridad Ciudadana y libre de servicio, identificó un coche aparcado que sabía que estaba denunciado como robado. En ese momento apareció el detenido, que se introdujo en el vehículo, por lo que el policía procedió a su detención.
Una vez comprobados los datos a través del 091, el agente descubrió que a este individuo se le estaba buscando por estar plenamente identificado en tres robos con fuerza cometidos en la madrugada de los días 20 y 22 de junio en distintos establecimientos comerciales de Ibiza. Además de diversos objetos de valor sustraídos en estos locales, en uno de ellos el botín obtenido superó los 3.000 euros.
Este individuo, al que le constan 24 detenciones anteriores, la mayoría por hechos similares, también profirió amenazas de muerte contra los agentes que participaron en su detención y traslado.