La sobresaturación de pacientes en las camas hospitalarias adjudicadas a la UCI del Hospital Son Llàtzer a causa del incremento de ingresos de pacientes con Covid amenaza con disparar hasta extremos alarmantes la presión asistencial en Son Espases. De hecho, el nivel de actividad que registra la UCI del hospital de referencia destinada a usuarios con coronavirus ya es de por sí muy elevado, con el cien por cien de plazas ocupadas. Sin embargo, la caótica situación en Son Llàtzer podría hacer necesario que Son Espases asumiera un número aún mayor de enfermos contagiados procedentes del otro hospital público de Palma.
Según fuentes consultadas por mallorcadiario.com, en virtud de datos asistenciales actualizados este miércoles 23 de septiembre, el nivel de ocupación de camas destinadas a pacientes con Covid ingresados en el Hospital Universitario Son Espases es del cien por cien: ninguna de las 28 plazas que el centro de referencia de la sanidad pública balear dedica a estos enfermos se halla ahora mismo vacante.
Las mismas fuentes han precisado que, ante esta situación de agotamiento de recursos en esta segunda oleada de la pandemia, la dirección médica de Son Espases ha puesto sobre la mesa la posibilidad de hacer uso de las camas de UCI inicialmente reservadas a pacientes con otras patologías ajenas a la Covid-19 para que también alojen a usuarios afectados por coronavirus.
El número de estas camas asciende concretamente a 16, y su adaptación a la atención médica vinculada a la Covid podría suponer un respiro para Son Espases en caso de que la curva de ingresos de pacientes positivos cuyo grave estado requiere ser internados en la UCI prosiga su tendencia al alza.
"SON ESPASES CORRE EL RIESGO DE PERDER CAPACIDAD OPERATIVA"
Sin embargo, el presidente del Sindicato Médico de Baleares Simebal, el doctor Miguel Lázaro, ha expresado a mallorcadiario.com sus reticencias frente a este planteamiento. En su opinión, extender la planta UCI destinada a la Covid a base de ocupar camas también de atención continuada no orientadas a este perfil de enfermos "situaría a Son Espases en una dinámica muy delicada", ya que, siguiendo su argumentación, el hospital de referencia "perdería capacidad operativa para dar respuesta a usuarios del sistema de salud que no padecen coronavirus y que, en cualquier caso, cuentan con los mismos derechos que éstos a la hora de acceder a una asistencia sanitaria con las máximas garantías de calidad".
De hecho, según Lázaro, existen "situaciones de salud mucho más complejas que la Covid" a la hora de plantear un tratamiento efectivo: "Imaginemos a un conductor que, a resultas de un accidente de tráfico, ha de ser trasladado de manera urgente a Son Espases porque sufre un traumatismo craneoencefálico y su vida corre peligro. Es un ejemplo claro de paciente que no tiene Covid y que, no obstante, precisa ingresar en la UCI. Ahora bien, ¿qué ocurrirá si, en un momento dado, se produce un déficit de camas en la UCI de Son Espases porque se ha decidido incrementar las plazas dedicadas a los enfermos con coronavirus, y estos otros usuarios no pueden recibir la atención médica y hospitalaria que precisa su situación? Evidentemente, estaríamos entrando en una espiral absolutamente contraproducente que debemos evitar".
ALARMA EN SON LLÀTZER POR LA FALTA DE PERSONAL EN LA UCI
Por su parte, el hospital de Son Llàtzer cuenta con un total de 26 camas de UCI divididas en dos espacios independientes: una para pacientes con Covid y otra, para el resto de enfermos.
Según fuentes del IbSalut, a día de hoy se está dando cobertura a 18-20 pacientes, por lo que no existe carencia de camas, pero sí reconocen una falta de enfermeros. Por ello, dichas fuentes remarcan que en los próximos días se contratará personal.
"No obstante, la calidad asistencial de los pacientes ingresados en el hospital ha estado asegurada en todo momento. Hay que recordar que también se cuenta con la colaboración de los otros centros asistenciales de Mallorca, tanto públicos como privados para posibles traslados de pacientes", indican fuentes de Salut.
Asimismo, puntualizan que en septiembre se habilitó la Unidad de Reanimación Quirúrgica con una capacidad de 6 camas. Ya en la primera ola de pandemia se emplearon estos espacios, incluso las zonas de observación de la CMA, llegando así a un máximo de 32 camas de críticos durante la primera ola.
DEFICIENTE PLANIFICACIÓN DE PROFESIONALES
En opinión del presidente de Simebal, resulta "evidente" que la planificación de recursos humanos, especialmente en los servicios de enfermería, "ha sido deficiente". El doctor Lázaro ha recordado a los responsables políticos del Govern y de la Conselleria de Salut que el paciente ingresado en un hospital "necesita una cama donde acogerle, pero no basta con eso: también precisa personal sanitario que le atienda, y, en este sentido, la Administración no ha sabido realizar una planificación que fuera capaz de proporcionar una respuesta eficaz a las actuales necesidades asistenciales".
Lázaro ha confirmado que, en el caso de Son Llàtzer, "no hay enfermeras a las que contratar. Literalmente. Esto es así. Ni siquiera en bolsa se puede recurrir a ninguna aspirante a ocupar alguna de estas plazas laborales que ahora tanto se necesitan". No en vano, según señala el presidente del Sindicato Médico de Baleares, Son Llàtzer cuenta con la posibilidad de ampliar el espacio dedicado a la UCI. Sin embargo, en palabras de Lázaro, la circuntancia de que falten profesionales "malogra la alternativa de la ampliación". Su impresión es que la segunda oleada de coronavirus "ha pillado por sorpresa" a la Administración autonómica y a los responsables sanitarios.
El dirigente sindical se ha referido también a la situación en Atención Primaria, donde los problemas son, según ha indicado, "cada vez más acuciantes. Están al limite". La precariedad de recursos que pone de manifiesto el primer nivel asistencial genera, además, como ha señalado Lázaro, "otro efecto negativo: la saturación en las áreas de Urgencias".