Este precioso pitbull, bueno y paciente especialmente con los niños y bebés, lleva más de 400 días en la perrera de Palma. Su caso preocupa, son demasiados los prejuicios (injustos) sobre los mal llamados PPP (perros potencialmente peligrosos). Él no lo es.
"De bebé tuvo que coger un barco y un avión para viajar a Mallorca. Su familia pasó 5 años con él y por circunstancias de la vida se separaron. Vivió con un hombre que lo maltrataba y después acabó donde está ahora, en la perrera. Ha sufrido el ataque de dos perros en diferentes ocasiones, pasó una infección intestinal grave y estuvo ingresado. Y por si fuera poco, pilló una dermatitis en toda su cara", explica la asociación Peluditos de Son Reus en sus cuentas de redes sociales.
Los voluntarios intentan encontrarle una familia por todos los medios. Difunden su historia constantemente y se lo llevan a desfilar en Fan Mallorca. En el último aparecieron varias familias interesadas y una más para ejercer de acogida pero en las últimas horas todo se ha esfumado.
"Nos duele mucho que se juzgue sin conocer y mucho más que se le ponga con una etiqueta injusta", lamentan.
A pesar de su aspecto es un perro de familia. Le encantan los bebés y lo primero que hacer al verlos es darle lametones. Es sociable con personas adultas y, evidentemente, no le gusta nada la violencia.
Con otros perros no se sabe -habría que probarlo, caso por caso- ya que no todos le caen bien (y con razón. En Son Reus ha sufrido un doble ataque).
Además, es un chico educado que sabe estar en un piso. Eso sí, no se lleva bien con gatos ni con aves de corral.
Si está interesado, sepa que los gastos de la licencia PPP y de veterinario están cubiertos así que el coste de su adopción sería cero. Sólo necesita un buen hogar.