Según fuentes policiales, los grupos criminales ponen ahora al frente de estos ilícitos tanto a mujeres como a varones. Éstos vigilan a sus potenciales víctimas durante toda la noche mientras beben en los pubs y cuando se dirigen a sus hoteles o pisos les asaltan.
El último golpe, perpetrado este martes de madrugada, acabó con una mujer por los suelos, agredida y sujetada por un turista al que, presuntamente, acababa de robar.
Año tras año se repiten estos episodios violentos en núcleos como Playa de Palma o Magaluf. El verano pasado, de hecho, empresarios y vecinos del núcleo turístico de Calvià organizaron marchas contra la violencia callejera que acabaron con varios enfrentamientos con las prostitutas.
Ante ello, la Policía Nacional ha destinado este año una unidad GOR (Grupos Operativos de Respuesta) a Playa de Palma, además de agentes de otras unidades. Policías uniformados y de paisano vigilan la primera y segunda línea de playa para prevenir y actuar.
En un mes se ha llevado a cabo más de cien identificaciones y una docena de arrestos, cinco de ellos in fraganti cuando forcejeaban con las víctimas.
Uno de los casos más llamativo es la detención de dos hombres de 21 y 22 años que en menos de 24 horas fueron detenidos dos veces. Primero por un hurto a una pareja de turistas que se encontraba en la playa y a la madrugada siguiente, a otras dos parejas también en la arena.