
La fachada del edificio que alberga el Parlament balear ha amanecido manchada de pintura roja y negra. La pintura también ha aparecido en las escaleras y en el suelo junto al edificio.
Los autores de este acto vandálico no han sido ni localizados ni identificados. Los operarios del ayuntamiento de Palma estudian la mejor fórmula para retirar la pintura, sobretodo de las columnas de la calle Conquistador, dado que son de marés.