Baleares es la Comunidad Autónoma en la que hay una mayor dificultad para conciliar la vida laboral y la familiar, según asegura el Instituto de Política Familiar de Baleares (IPFB).
Basándose en los datos del INE, el IPFB ha remarcado que sólo el 8,36 por ciento de padres de las islas acude a algún servicio de cuidados para atender a sus hijos, porcentaje que es el más bajo del Estado. Asimismo, destaca que Baleares también es la CCAA con menos porcentaje de personas que se hacen cargo de dependientes.
Por todo ello, la entidad ha reclamado al Govern la puesta en marcha de una ley de conciliación laboral y familia en la comunidad. "Ese esfuerzo constante de muchos hombres y mujeres por lograr un mundo mejor, dedicar tiempo a la familia es una de las estrategias más eficaces", aseguran.
Además, el IPFB ha lamentado que cuando se habla de conciliación normalmente se refieran únicamente a políticas públicas concebidas como "políticas de mujer". No obstante, ha apuntado que esas políticas no deben ser solo esto porque las féminas no deben ser las "únicas beneficiarias", sino que debe serlo la unidad familiar.
Según ha explicado, la familia es una unidad, por lo que las políticas de conciliación deben ir más allá de los derechos de la mujer e incorporar al debate los de todos los miembros de la familia con la misma intensidad. De lo contrario, "estaremos hablando de políticas de mercado de trabajo o de políticas de igualdad de trato, pero no de políticas de familia".
"Conciliar familia y trabajo resulta hoy especialmente complejo, en parte porque todavía pervive aquel viejo modelo de pareja con el padre como proveedor económico, que delega en la madre el resto de las funciones parentales. Este modelo ya no es sostenible, porque como la realidad demuestra tozudamente, las mujeres tienen derecho a incorporarse al mercado laboral, cuando no la imperiosa necesidad, y los hijos necesitan del apego de sus padres varones, tanto como el de la madre".
En este sentido, la entidad ha opinado que los hijos "precisan la seguridad, unidad y protección que se atribuye a los padres varones, en el marco de una relación estable". "Esta afirmación no pretende minusvalorar la presencia insustituible de la madre, pero subraya la no menos importante misión paterna".
"Si no se satisfacen esas necesidades básicas durante los tres primeros años de vida, el desarrollo cognitivo, emocional y social del hijo quedará afectado. La excesiva preponderancia del hombre en el contexto laboral no justifica su ausencia como padre en el contexto familiar. No puede haber padres deslocalizados", ha opinado la entidad, quien ha reiterado que aunque "se pretendan introducir" cambios en los roles de la vida familiar, "la presencia del padre y la madre continuará siendo una constante para el bien de los hijos".