El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, ha advertido este miércoles en el Congreso que lo más duro de esta crisis "está todavía por llegar" y se producirá cuando el sistema sanitario "reciba el impacto de un mayor número de personas contagiadas". En un hemiciclo prácticamente vacío debido a la alarma sanitaria del coronavirus, el presidente del Gobierno ha anticipado que enviará a la Cámara unos presupuestos con un fuerte componente social para ayudar a las familias a superar la crisis económica que genere la situación actual.
Pedro Sanchez ha apelado al espíritu de "sacrificio y unión" frente a la actual crisis sanitaria durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados, que ha sido seguida de forma presencial por una veintena de representantes en el hemiciclo, ya que la mayoría de miembros de los diferentes grupos parlamentarios han permanecido en sus casas y conectados por vía telemática.
Según ha indicado el presidente del Gobierno, "mientras no exista vacuna contra el coronavirus, cada uno de nosotros somos el cortafuegos que puede frenar este incendio y ponerle fin lo antes posible". El líder del Ejecutivo ha insistido en que "lo más duro está por llegar", haciendo referencia a la progresiva acumulación de los días de aislamiento y a cuando se manifiesten las consecuencias económicas.
Por ello, Sánchez ha subrayado que la unión de todos "no es caprichosa ni gratuita, sino necesaria para salvar vidas, empresas, la economía, los valores y la forma de vivir y disfrutar la vida". Además, ha asegurado que de esta crisis España saldrá reforzada, "habiendo demostrado que somos una sociedad renovada, que camina y se protege unida".
PRESUPUESTOS DE RECONSTRUCCIÓN SOCIAL
Una de las actuaciones más importantes que ha anunciado Sánchez durante su intervención tiene que ver con la próxima presentación de unos presupuestos que ha calificado de "reconstrucción social y económica", con la finalidad de que cumplan los objetivos de "proteger el estado del bienestar, preservar la estabilidad económica, ayudar a las familias y reforzar los recursos sanitarios y asistenciales".
Durante su discurso, el presidente ha dejado un espacio para la autocrítica en relación a las decisiones que su gabinete ha adoptado desde que surgió la crisis. Sánchez ha reconocido que "con los datos que ahora tenemos en la mano, es evidente que el mundo en su conjunto hubiera actuado de otra manera frente a esta amenaza".
PROTEGER LA SALUD
Por otro lado, ha remarcado que todas las medidas incluidas en la declaración del Estado de Alarma, incluido el confinamiento domiciliario, "persiguen básicamente proteger la salud de los ciudadanos y frenar la curva de contagio, además de evitar la saturación del sistema asistencial". Sánchez es consciente de que se trata de medidas "duras y exigentes, pero, a su vez, resultan imprescindibles en estos momentos".
En la misma línea que sus comparecencias televisivas, el jefe del Ejecutivo ha destacado que el virus "no distingue entre partidos, ni ideologías, ni territorios", y ha señalado, a este respecto, que "no hay que confundirse sobre quién es el enemigo. Ahora mismo, el enemigo común al que todos debemos enfrentarnos es esta enfermedad".
Por último, Pedro Sánchez ha enviado un mensaje de tranquilidad a la población, asegurando que el abastecimiento de los bienes esenciales "está plenamente garantizado", y ha recordado que las medidas económicas y sociales aprobadas este martes por el Consejo de Ministros actuarán de parapeto para los graves efectos productivos y laborales que generará esta crisis sanitaria.
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