Aunque el animal parece encontrarse en buen estado y va atado con un collar y una correo, tal como muestra el vídeo y las fotografías difundidas, el can no está debidamente registrado.
Así, el perro no será devuelto a su dueño hasta que su cuidador cumpla con los requisitos obligatorios de censar e identificar al animal con el chip y obtenga la preceptiva Licencia PPP.
Con esta actuación, la policía quiere recordar a los propietarios de animales son los responsables de cumplir la normativa de identificación, cuidado y seguridad.