Agentes de la División de Tráfico de la Policía de Palma montaron un control de velocidad este martes en la zona, a la altura de Son Moix, como parte de la estrategia preventiva para mejorar la seguridad vial que lleva a cabo la Policía Local de Palma.
En una nota de prensa, el cuerpo policial ha indicado que dicho tramo de la vía tiene un límite de velocidad de 40 kilómetros por hora y se detectó que 45 conductores lo sobrepasaron a lo largo de esa mañana.
SANCIONES
Al tratarse de infracciones graves, los excesos de velocidad conllevan una sanción que puede alcanzar los 600 euros y la pérdida de seis puntos.
Cabe recordar que el conducir un vehículo de motor o un ciclomotor a una velocidad superior a 60 kilómetros por hora a la permitida en vía urbana, conlleva penas de hasta seis meses de prisión o multa de hasta un año o trabajos en beneficio de la comunidad durante 90 días y, en todo caso, la retirada del permiso de conducción por un tiempo máximo de cuatro años.