El PP balear y el PSIB han protagonizado este miércoles un cruce de reproches por la situación de la economía y a raíz del debate parlamentario celebrado en el Congreso sobre las primeras medidas de ajuste emprendidas por el Ejecutivo central para reducir el déficit.
En declaraciones a los medios de comunicación, el diputado nacional del PP por las islas Miquel Ramis ha detallado que las medidas del Gobierno son "fuertes" y "duras", pero que se han tomado de cara a rebajar un déficit que, en principio, tenía que ser del 6%, pero que rondará el 8%, según las estimaciones del Ejecutivo.
En ese sentido, el también secretario general del PP balear ha comentado que "ha echado en falta" un reconocimiento del 'mea culpa' por parte del PSOE, dado que, a su juicio, la situación actual de las cuentas públicas se ha producido por la gestión de ocho años de Gobierno socialista.
Por ello, ha remarcado que el Ejecutivo del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero es responsable de los actuales niveles de déficit y ha censurado que la oposición del PSOE a las medidas del nuevo Gobierno para solventar la herencia recibida suponen, en su opinión, "cierta mezquindad política".
Por su parte, el diputado nacional del PSOE por Baleares Pablo Martín ha asegurado que las medidas presentadas en el Congreso por el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, "no van a sacar al país de la crisis" y, además, va a hacer que "los estragos" de la misma repercutan más en ciertas capas sociales.
Como ejemplo, citó que los jóvenes se verán afectados por la supresión de la Renta Básica de Emancipación y que las clases bajas se verán afectadas por la subida del IRPF. "Estas recetas no van a sacarnos de la crisis sin que haya recortes sociales", ha enfatizado a continuación.
En contraposición, Martin ha abogado por la creación de un impuesto de grandes fortunas y la modificación del impuesto de sociedades con la intención de que los costes de la crisis "se repartan mejor".
No obstante, el diputado socialista ha afirmado que las medidas del Gobierno generan "coste social" y pérdida de bienestar para los ciudadanos. "Con ello nos tememos que la economía empeore", ha agregado.