Este viernes ha arrancado la campaña electoral para los comicios autonómicos y municipales del próximo día 26; y lo ha hecho con un tono de segunda vuelta al tener los resultados de las pasadas elecciones generales una inercia en el reparto de escaños y quedar pendientes los pactos que afectarán a todas las instituciones en juego, desde el gobierno central a los ayuntamientos. Los partidos vuelven a pedir el voto -si es que en algún momento dejaron de hacerlo- en un inicio de campaña que llega acompañado de los datos del último CIS.
En Baleares, el CIS pronostica una victoria del PSIB, que subiría de los 14 diputados actuales a ocupar entre 17 y 19 escaños en el Parlament. Le seguiría el PP que de los 20 actuales pasaría a una representación de entre 14 y 16 diputados. Ciudadanos se colocaría como tercera fuerza entre 9 y 10 escaños; Unidas Podemos y Més obtendrían cada uno entre siete y ocho; El PI, entre dos y tres; y, como novedad, Vox podría entrar en la cámara balear con un solo diputado que el propio CIS considera que podría no llegar a obtener.
Este resultado otorga una ligera ventaja a los partidos del Pacte, que podrían reeditar el acuerdo de gobierno de esta legislatura -con o sin El Pi-, aunque los márgenes se estrechan tanto que la macroencuesta estatal no permite dar por superada la incertidumbre que sobrevuela estos comicios. Todo es posible.
Las entrevistas para confeccionar el macrosondeo del organismo estatal se realizaron antes de las pasadas elecciones y el margen de error declarado es de un 4,2 por ciento. Es decir, que se añade un elemento más a la indefinición que aporta este CIS al escenario político balear. El hecho de que las entrevistas se realizasen antes de las generales permite cuestionar hasta qué punto ha existido un tratamiento de los datos a posteriori para incluir -o no- el efecto de las generales en la toma de decisión de los votantes en las autonómicas y locales. Este CIS podría haber quedado "antiguo" antes de su publicación.
Sea como fuere, el resultado queda más abierto que nunca y las posibilidades de gobierno se pueden dilucidar con muy pocos votos de diferencia.