Las denuncias siguen cayendo y los avisos de algunos vecinos y comerciantes de la zona a los responsables y agentes ORA caen en saco roto. Nadie hace nada y el “caza incautos” de la calle Ticiano sigue ahí, cobrándose víctimas entre los desprevenidos conductores que buscan un sitio donde aparcar.
La situación es la siguiente: entre los números 35-37 de la citada calle de Palma, se ubica un vado permanente cuya correcta señalización es, como mínimo, discutible. Se trata de un amplio local cerrado por persianas metálicas y dividido en dos espacios.
En la parte derecha del mismo -según se llega en el sentido de la circulación- sí hay una señalización correcta (cartel de vado permanente y placa de licencia) pero en su parte izquierda (la que muestran las fotografías) tan solo existe el cartel de vado permanente -sin placa de licencia- a lo que se suman unas marcas sobre el asfalto de zona ORA.
Según comerciantes y vecinos de la zona, sucede varias veces al día que un vehículo aparque en esa zona de la izquierda que, por las señales confusas que hay, invitan a ello: “Hemos avisado a los agentes de la ORA varias veces de que allí se aparca una y otra vez porque la gente no se da cuenta de que es un vado permanente ya que la señal correcta queda bastante atrás. Y nos dicen que vale, pero no hacen nada”, y explican que incluso “han llegado a venir a hacer fotos pero aquí todo sigue igual. De hecho, si no hay más multas es porque cuando vemos que los coches aparcan les avisamos de que se trata de un vado”.
El hecho de que ese espacio limite al frente con un taller mecánico hace que quien realice la maniobra de aparcar esté más pendiente de no ocupar el espacio del garaje que de una señalización correcta que ha dejado varios metros a sus espaldas mientras que la incorrecta queda justo frente a él. De hecho, el dueño del taller ha tenido que explicar en alguna ocasión que la multa que han puesto al vehículo no es por ocupar su espacio sino por tratarse de un vado.
Al conductor que acude a recoger su vehículo (cuando no se lo ha retirado la grúa) y encuentra que lo han multado, le queda aún otra desagradable sorpresa: o paga o hace un recurso bajo la condición de que si su recurso no es aceptado, tendrá que pagar un recargo que eleva la cuantía de la misma a 200 euros.
Uno de los afectados comenta que tras presentar recurso exponiendo estos hechos, la única contestación que ha recibido por parte de Cort es que el vado “está correctamente señalizado”y que debe pagar, sin exponer ningún argumento respecto al tema de la posible mal señalización.