
El inspector Carlos José García Cuesta (en la imagen) no conducía el coche "K" de la policía en el momento del accidente, pero sí lo hizo después y durante varios minutos. Según desvela el atestado de la Guardia Civil al que ha tenido acceso mallorcadiario.com, el inspector García Cuesta "se hace cargo del vehículo desde el domicilio de Rodolfo Alvarez Gayo en Llucmajor hasta su vivienda particular, en Sa Torre".
Por tanto, Rodolfo Alvarez Gayo siguió conduciendo después del choque con la ciclista hasta su casa, en Llucmajor. Allí, el inspector García Cuesta abandonó el asiento de copiloto y se puso al volante en estado ebrio (minutos después presentaba 1'21 mgm. de alcohol/litro de sangre), y lo hizo en un coche -recordemos- del que se habían apropiado indebidamente porque es oficial y los policías estaban fuera de servicio (tipificado en el Código Penal como "robo y hurto de uso de vehículo"), y con el carnet especial de conducir clase "BTP" caducado desde julio de 2.010.
García Cuesta, en libertad con cargos, condujo por la carretera de Cabo Blanco durante unos 7 minutos; el tiempo que tardó en recorrer los 3,7 kilómetros que separan la vivienda de Rodolfo Alvarez de la suya. Este trayecto en dirección contraria al que llevaban en el momento de la colisión con la bicicleta de la turista fallecida, le hizo pasar de nuevo por el lugar del accidente.
Hoy publica el diario Ultima Hora, además, que este inspector había sido expedientado dos veces en los últimos 20 días por incidentes relacionados supuestamente con el alcoholismo.