El varón, de nacionalidad marroquí, se ganó la confianza de la nieta de la propietaria con el fin de acceder a su vivienda, aprovechando que la misma se encontraba de viaje. Una vez dentro, se quedó con la hucha y las joyas valoradas en más de 15.000 euros.
Una vez obtenido el botín, para que su acción no alertara a los investigadores, el detenido ofreció parte de las alhajas a una joven de 19 años de edad, con el fin de que pudiera venderlas en su lugar y llevarse un porcentaje del dinero obtenido.
Gracias a las investigaciones realizadas por los agentes policiales, se pudo identificar a los dos presuntos autores de los hechos. Las joyas pudieron ser recuperadas
en la propia localidad de Manacor y en Palma. Su propietaria agradeció la labor policial por el valor sentimental de las mismas.