
La asociación Democracia y Justicia ha denunciado a través de un comunicado de prensa las actuaciones de la Fiscalía Anticorrupción de Baleares. Esta queja pública se basa en una serie de hechos concretos que enumeran.
Denuncia la violación del principio básico a la presunción de inocencia puesto que “La fiscalía ha conseguido que algunos de los imputados que se declaran inocentes sean quienes tengan que probar su inocencia” y que incluso cuando han conseguido “probar la falsedad de las acusaciones vertidas por otros coimputados, piden la inadmisión de las pruebas”. Lo definen como la “perversión máxima del proceso penal”, donde los acusados deben demostrar que son inocentes y encima, la fiscalía se opone a que se admitan las pruebas de su inocencia.
Califican de inadmisible que los testigos propuestos por la fiscalía y sobre los que pesa alguna imputación en otras causas, días antes de testificar ante el Tribunal sean desimputados, a la par que se imputa a testigos de la defensa. También consideran que la fiscalía ha presionado de forma intolerable a los testigos de la defensa, hasta el punto de recriminar a los exchóferes de Maria Antònia Munar que hubiesen buscado las hojas de servicio donde constaba que día 21 de noviembre de 2004 el coche oficial no salió del Consell de Mallorca. Ese día fue el que, según Miguel Nadal, Munar le dio 300.000 euros dentro del coche oficial. Ante la actitud de los chóferes de querer averiguar la verdad Carrau les dijo que: “bastaba con decir que no lo recuerda…”.
Tampoco consideran procedente que la acusación pública se sustente en testimonios de coimputados sin ninguna otra prueba. Al no tener obligación de decir la verdad, Democracia y Justicia considera evidente que los imputados mentirán si a cambio consiguen “un premio” por parte de la Fiscalía. En su página web, Democracia y Justicia denunció en junio de 2010 los pactos con fiscalía como “antesala de fabricación de pruebas falsas”.
Para ellos el hecho de publicar, en los días en que se celebraba el juicio, el escrito de acusación que afecta a Miquel Nadal por el caso Son Oms, es un modo de presionarle para que haga lo que la fiscalía quiere. Estos hechos ya ocurrieron durante el juicio del caso Nimbus contra Jaume Matas. Su defensa lo denunció.
A Democracia y Justicia les llama la atención que tanto Miguel Sard como Víctor García confesaran ser testaferros de Miquel Nadal en la compra de acciones de Video U, pero que solamente el primero haya gozado de la atenuante de confesión.
Finalmente, observan una “manipulación utilizar como testimonio importante las declaraciones de Álvaro Llompart, quien ha pactado con Fiscalía al encontrarse inmerso en otro importante caso judicial, y más cuando éste dijo: “me lo dijo Miquel Àngel Flaquer pero yo no lo sé…”, sin traer a testificar a la fuente para que corrobore o niegue el testimonio de Llompart.
La denuncia de Democracia y Justicia va más allá. Según la asociación, “se ha intentado por todas las formas imaginables boicotear nuestra participación” en la causa penal Maquillaje y en la pieza separada Temps d’Esport y que “una vez que no se consiguió, se intentó o bien coartar nuestras actuaciones o bien dirigirlas a conveniencia, hasta que finalmente se nos atacó despiadadamente hasta el extremo de pedir nuestra expulsión del juicio”.
Democracia y Justicia considera una infamia la acusación vertida contra ella de ser “apéndices de la defensa” de algunos acusados y explican que la asociación, que cumple todos los requisitos legales, ya se personó como acusación popular en la causa matriz en agosto de 2010.