
Si el sábado mallorcadiario.com informaba que los clientes menorquines de Bankia tendrán su oficina de referencia en el Port de Pollensa, también hay clientes mallorquines que tendrán que realizar un largo recorrido en vehículo si quieren realizar alguna operación en una sucursal.
De acuerdo con las cartas de traslado de oficinas que están recibiendo los afectados, los residentes en Marratxí han visto trasladadas sus cuentas a Inca, mientras que los sollerics tendrán que recorrer los 40 kilómetros que le separan de Santa Ponça si quieren operar con un banquero en persona.
Al inicio del proceso de reestructuración, desde la dirección de Bankia ya se avisó que se daría especial prioridad a las Comunidades Autónomas de donde son originarias las entidades que la forman. Baleares no es una de ellas. 29 de las 47 oficinas existentes en Baleares cierran, lo que supone el 63% de las sucursales.