“Vamos a ir a por todas. No hay marcha atrás”, clama el presidente de los restauradores, Alfonso Robledo. Por lo pronto, la Asociación de Restauración ha solicitado al juez que adopte medidas cautelares que paralicen el Decreto 6438 del Ajuntament de Palma que obliga a las terrazas de los restaurantes de La Lonja a cerrar a las 23:00 horas. Mientras, se preparan movilizaciones para dar visibilidad social a lo que consideran una “flagrante injusticia”. 18 restaurantes y 70 puestos de trabajo se juegan su futuro.
Desde la Asociación de Restauradores, su presidente, Alfonso Robledo no oculta su indignación por un decreto “que da vergüenza ajena". "Se han saltado todos los procedimientos habidos y por haber -señala a mallorcadiario.com-; es un decreto que lo han hecho porque les ha dado la gana, sin justificación alguna, por puro electoralismo. Nuestros abogados están buscando todas las vías posibles para retirar un decreto que no tiene sentido ni lógica alguna”.
Pero si a nivel jurídico la maquinaria se ha puesto en marcha, también se ha puesto en funcionamiento el mecanismo destinado a sensibilizar a la población de lo que consideran "una clara injusticia". Robledo incide en que “además de las medidas jurídicas y la recogida de firmas en change.org, estamos estudiando movilizaciones públicas para dar visibilidad a esta injusticia. No vamos a parar nunca y presionaremos donde sea hasta que este decreto se retire”.
EFECTO DOMINÓ
El presidente de los Restauradores reconoce el miedo que existe entre el sector: “Lo que está ocurriendo en La Lonja ha generado miedo entre los restauradores pues muchos temen que esto produzca un efecto dominó que se extienda a otras barriadas de Palma e, incluso, a toda la Isla de Mallorca”.
Desde que se empezó aplicar este decreto en La Lonja, todo ha ido de mal en peor. Robledo explica que “esto es la ruina absoluta para los restaurantes de la zona. Muchos no abren al mediodía y la caja la hacen por la noche, por lo que este decreto tan solo contribuye a acelerar su cierre definitivo. Nos están llegando informaciones de que algunos hoteles de Palma aconsejan a sus clientes que no vengan a La Lonja porque cierran a las once de la noche. Además, para más escarnio, hay restaurantes que ya habían pagado por estar abiertos hasta las 12 de la noche, lo que vuelve a demostrar lo injusto y absurdo de este decreto”.
Además, recuerda Robledo “La Lonja se ha convertido en un lugar muy agradable. Ningún restaurante ha sido multado por exceso de ruido, los vecinos están a favor de estos locales y muchos famosos eligen esta zona para cenar”.
El Ayuntamiento de Palma ni les ha llamado ni ha intentado reconducir la situación por lo que si sigue adelante esta normativa “peligran 70 puestos de trabajo y el cierre de 18 restaurantes”.
Por último, desde la asociación de Restauradoras se advierte a Cort que “bajo ningún concepto piensen que vamos a parar. Seguiremos hasta el final y si jurídicamente se nos dan la razón, que sepa el Ayuntamiento de Palma que se solicitarán daños y perjuicios por lo que están haciendo”.