Hartos de que les pinten grafitis en la puerta de su sede, los responsables del PP se lo han tomado con humor y han decidido "rediseñar" las pintadas para darles totalmente la vuelta. Las cristaleras de la sede popular, en Palau Reial número 10, aparecían este lunes con pintadas críticas contra la formación y especialmente contra el turismo. Los del PP han borrado el sentido negativo de los mensajes y, sin quitar palabras, han hecho sus propios grafitis en un sentido radicalmente opuesto. Así, frases como "nos condenáis a servir al turismo" se han convertido en "sí al turismo, nos da de comer".
Otras formaciones como Ciudadanos y Vox también han sufrido pintadas en las últimas 24 horas con mensajes firmados por un supuesto Frente Obrero.