La concentración ha sido organizada por el sindicato UGT que ha argumentado que con la distribución planteada por el Ministerio, en el resto de España quedarán "miles de plazas vacantes sin cubrir", mientras que en Baleares "se despedirá a un gran número de interinos".
En un comunicado ha querido manifestar que la salida de estos trabajadores implicará "perjuicios personales y familiares, además de un elevado gasto público por posibles indemnizaciones y prestaciones de paro".
Según ha manifestado, consideran que el sistema que plantea el Ministerio será un fracaso en cuanto muchos de los seleccionados pedirán una excedencia para poder permanecer en su lugar de residencia o concursarán en otro destino a los dos años. Por lo que “que las plazas volverán a ser ocupadas por interinos”.
Finalmente, exigen que el Ministerio modifique la relación de plazas ofertadas y ofrezca todas las vacantes existentes en el conjunto del Estado.