El ‘drogotest’, o lo que es lo mismo, el artilugio que detecta si uno ha consumido droga, ha llegado a Son Banya y todos los conductores y vehículos que entraban y salían del poblado eran sometidos a controles. Lógicamente, el resultado fue apabullante, ya que la inmensa mayoría dio positivo en el control y si alguien no dio es porque pasaba por allí y no tuvo tiempo de hacerse con la mercancía.
Como golpe de efecto está muy bien, pero ¿qué es lo que esperaban obtener en el poblado de la droga? ¿Creían que los test iban a ser negativos? Lo dudo mucho, por lo que creo que esta operación policial ha sido un mero golpe de efecto, que no va a disuadir a nadie y que no impedirá que se sigan vendiendo estupefacientes de todo tipo a los que quieran comprarlo.
Todos sabemos qué es lo que pasa en Son Banya y lo sabemos desde hace muchísimos años, a pesar de lo cual nadie ha sido capaz de ponerle solución. La droga campa a sus anchas, impunemente, y ninguno de los responsables de las fuerzas policiales ha tomado medidas que pongan fin a esta situación. O no han sabido o no han podido, porque querer, imagino, que todos han querido, por lo que me temo que por mucho ‘drogotest’ que se instale, las cosas seguirán exactamente igual y la actividad volverá antes de que el último coche policial haya abandonado la zona.