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La necesidad de prolongar los ERTEs en Baleares hasta la próxima temporada turística

lunes 03 de agosto de 2020, 00:00h

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La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, anunció este sábado en Palma que Baleares acogerá una Mesa de Diálogo Social Extraordinaria a finales de finales de agosto o principios de septiembre para abordar la situación del mercado laboral y debatir el futuro de medidas de protección para empresas y trabajadores como son los expedientes de regulación temporal de empleo (ERTEs).

Yolanda Díaz, que presidió junto a Francina Armengol de la Mesa de Diálogo Social de Baleares, dejó una buena sensación entre los asistentes al encuentro, patronales y sindicatos. La ministra defendió la fórmula de los ERTEs como medida para hacer frente a la actual crisis y se mostró receptiva a prolongarlos en Baleares más allá de septiembre, y no sólo para los trabajadores fijos discontinuos que están protegidos hasta final de año. "Nos vamos a seguir volcando con esta comunidad autónoma, porque las empresas necesitan de certidumbre y esperanza. No hemos desplegado un sistema de protección para dejarlo caer ahora", afirmó Díaz.

Las buenas palabras de la titular de Trabajo en su visita a las Islas deben verse confirmadas por hecho concretos en las próximas semanas, tal y como le insistieron los asistentes a la reunión; también Armengol, quién apeló a la histórica solidaridad de Baleares para hacer valer los argumentos que permitan a las Islas sobrellevar la peor crisis económica de los últimos tiempos.

Los ERTEs de Baleares deberían prolongarse, como mínimo, hasta final de año, y preferiblemente, hasta la Semana Santa de 2021, que es cuando habría de iniciarse la actividad turística que está siendo mermada este 2020, con multitud de negocios funcionando a medio gas o directamente cerrados.

Los datos avalan esta demanda. En Baleares hay aún más de 120.000 trabajadores amparados por los ERTEs; las últimas cifras de paro contabilizaron más de 74.000 desempleados -un 104 por ciento más que hace un año- y la previsión es que el crecimiento económico se desplome en las Islas este año un 20 por ciento, la mayor caída de todo el país. La economía local debe verse amparada por decisiones como la de mantener los ERTEs, acompañadas de una mayor participación en los fondos europeos y una mayor dedicación de la Administración central en materia de inversiones. La insularidad y el desplome de la actividad turística provocado por la fuga de turistas británicos a raíz de la exigencia de cuarentenas a su regreso al Reino Unido han de pesar en la toma de decisiones.

El optimismo que generaron la visita y las palabras de la ministra de Trabajo deben verse corroborados en el corto plazo con hechos que garanticen la protección de empresas y trabajadores en el futuro. De no hacerlo, la alternativa podría ser el cierre masivo de actividades y todos los recursos públicos empleados hasta ahora para mantener los ERTEs habrían sido un esfuerzo inútil.