El consistorio manacorí ha insistido en el comunicado en su rechazado a los "intentos de promover un clima social contrario a la convivencia y a los valores democráticos que guían esta institución".
Asimismo, ha hecho hincapié en que el rechazo a la polarización y la defensa de los principios democráticos son "fundamentales" en la tarea del Ayuntamiento, con el objetivo de "construir una sociedad más justa, cohesionada y democrática para todos los ciudadanos".
Según ha explicado, el Ayuntamiento no ha recibido ninguna solicitud ni proyecto para la construcción de una mezquita en Manacor. Así, ha indicado que el departamento de Urbanismo recibe y atiende diariamente consultas de ciudadanos, profesionales, empresas y entidades.
Una vez se presente este o cualquier otro proyecto, ha puntualizado, los departamentos correspondientes del Consistorio trabajarán para asegurar que se cumplan los requisitos y la normativa vigente.
En este sentido, ha advertido que cualquier proyecto urbanístico que tramita Urbanismo se trata siguiendo las mismas reglas y condiciones que las que marca el Plan General de Manacor aprobado en 2022.
Por su parte, El PI Manacor ha pedido al alcalde, Miquel Oliver, y a su equipo de gobierno que "escuche a los vecinos" y "cambie la ubicación de la mezquita" que se quiere construir.
Según ha considerado la formación este miércoles en una nota de prensa, el alcalde "tiene que hacer lo que sea mejor para el pueblo, pero escuchando a los vecinos y teniendo en cuenta su opinión".
La portavoz de El PI en Manacor, Marga Fons, ha asegurado que su formación no se opone a la construcción de una nueva mezquita pero considera que el barrio de Fartàritx no es "el lugar idóneo" para realizarla.
Para El PI, el centro de Manacor no puede soportar una infraestructura con aforo para 1.000 personas. "Es insostenible", ha apuntado Fons, advirtiendo que "si no hace marcha atrás solo colapsará el centro de Manacor, que ya lo está".
"El centro necesita aparcamientos, no infraestructuras que saturen la zona", ha considerado. En este sentido, la formación cree que es necesario buscar otro espacio en las afueras del centro de Manacor.
Igualmente, la portavoz ha calificado de "incongruente" que el equipo de gobierno "diga que quiere un crecimiento ordenado y organizado del pueblo y que luego haga grandes obras en el centro de la ciudad para saturarla todavía más". "Queremos una explicación razonada y seria, los vecinos de Fartàritx y todos los 'manacorins' se la merecen", ha reclamado.
Por otro lado, el comité de El PI Manacor ha criticado la actitud del alcalde, señalando que "parece que no se quiere reunir con los vecinos, que están muy preocupados y desconcertados por la construcción de este templo".
"Los vecinos no saben nada de nada, solo lo que leen en la prensa", ha explicado Fons, insistiendo en que Oliver "tendría que dar la cara ante los vecinos y explicarles cuáles son sus intenciones, escuchar sus miedos e inquietudes". "No se puede gobernar de espaldas al pueblo", ha concluido.