Al igual que sucedió con las antenas 4G, las quejas vecinales ante la instalación en Mallorca de 5G no se han hecho esperar. Los vecinos de zonas de Bunyola han dado la voz de alarma a Mallorca Verde ante la instalación de una antena 5G que ellos consideran que es perjudicial para la salud.
El presidente de la Asociación 5G, Pep Ribas Ribas, se ha hecho eco de estas denuncias vecinales avanzando que "si ya las antenas 4G eran muy potentes, nos encontramos con que no existen estudios científicos que avalen que las emisiones electromagnéticas que desprenden las 5G no perjudican la salud. Ante este tipo de antenas, las personas tan solo ven sus aspectos positivos como pueda ser la velocidad en las conexiones, pero existen otros muchos problemas. Uno de ellos es que las emisiones son cortas por lo que es necesario colocar numerosas antenas en distancias reducidas".
Ribas añade que "también se valora la buena conexión pero si se desea una rápida conexión, que ésta llegue mediante fibra óptica y no a través de este tipo de antenas".
Además, subraya que "comprobamos que se instalan antenas en los mismos centros educativos, cuando en la mayoría de los países está absolutamente prohibido situarlas en los colegios. Por ello hemos solicitado una reunión con el conseller de Educación, Martí March para exigirle que no se utilice wifi inhalámbrico en los colegios sino que se este wifi sea por cable, más exactamente fibra óptica porque desconocemos sus nocivos efectos".
Dado que el Govern balear no tiene competencias a la hora de permitir o denegar la instalación de este tipo de antenas, la asociación desea hacer partícipe al Parlament de esta problemática para que se posicione.
Mientras tanto, señala el presidente de Stop 5G, "el único municipio que hasta la fecha se ha posicionado en este asunto ha sido Artá que en sesión plenaria aprobó una moratoria respecto a la implantación del 5G en el municipio hasta que se demuestre científicamente que las emisiones no son nocivas. Por ello, pedimos a todos los ayuntamientos de Mallorca que se sumen a lo acordado por Artá y aprueben moratorias a la instalación en sus municipio de este tipo de antenas.
Ribas concluye señalando que "hasta que no existan estudios científicos, lo único que nos queda es protestar y presentar alegaciones pues el Gobierno central ha dado carta blanca a las empresas de telefonía para la instalación de estas antenas sin conocer si las emisiones electromagnéticas pueden o no afectar a la salud de los ciudadanos".
Suscríbase aquí a nuestro boletín diario. Síganos en Twitter y Facebook. Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.