"Es una noticia positiva y largamente esperada", ha asegurado la vicepresidenta de la FEHM, María José Aguiló, sobre el anuncio del Govern de que se exigirá una prueba negativa de coronavirus a todos los turistas que procedan de zonas con incidencias acumuladas a 14 días superiores a 150 casos por 100.000 que lleguen a Baleares, a partir del 20 de diciembre, vengan del extranjero o de la península.
Las patronales consideraban que el control exclusivo a extranjeros a su llegada a las islas era "insuficiente y discriminatorio" y ponía en riesgo el control de acceso al territorio que "debe ser total y absoluto", aseguran en un comunicado conjunto.
FEHM y ACH han solicitado que, a medida que sea posible y avancen los test diagnósticos, las pruebas que ahora se reclaman sean sustituidas por otras "fácilmente realizables, que requieran poca logística, cuyo coste sea económico y que tengan una alta fiabilidad".
Por su parte, la presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Baleares (CAEB), Carmen Planas, ha considerado "una medida muy positiva" la exigencia de una PCR negativa a los turistas nacionales que lleguen a las Islas a través de vuelos de Comunidades Autónomas con una incidencia acumulada superior a 150 casos por 100.000 habitantes.
"Si podemos controlar tanto extranjeros como nacionales que vienen como turistas, esto permitirá tener un control más exhaustivo de la pandemia", ha expresado Planas.
La presidenta de la CAEB ha recordado la necesidad de un buen control sanitario en estos momentos, dado que "la pandemia se está reactivando y están aumentando los casos". "Es importantísimo para reactivar cuanto antes la actividad turística a partir de 2021 y Semana Santa", ha señalado.
Además, ha reclamado que Baleares reciba una parte importante de financiación de los fondos europeos para la reconstrucción y que estos lleguen a todas las empresas.