Planas indica que "no cejamos en nuestro empeño de seguir negociando, desde hoy y de forma activa, para conseguir que se amplíen más allá de septiembre las mejores condiciones para que podamos abordar el último trimestre del año con las mayores garantías y evitar que esta crisis sanitaria que ya es económica, acabe derivando en una crisis social".
Desde CAEB vuelven a subrayar que Baleares es la comunidad más vulnerable y la que peores consecuencias está encajando por la pandemia "y, técnicamente, nuestra economía está ya en recesión".
Todo, después de que este jueves Gobierno y agentes sociales hayan alcanzado un pacto que, previsiblemente, recibirá luz verde del Consejo de Ministros este viernes.
Después de diez días de intensas negociaciones, CCOO, UGT y CEOE han dado el visto bueno a la última propuesta que el Ejecutivo presentó este miércoles a la mesa del diálogo social.
En la propuesta se recoge el mantenimiento de los ERTEs de fuerza mayor total para las empresas que aún no han vuelto a la actividad y la posibilidad de que las empresas que se vean obligadas a cerrar de nuevo por culpa de un rebrote del coronavirus pueden acogerse a un ERTE de fuerza mayor.
De este modo, el Consejo de Ministros de este vierenes dará luz verde al acuerdo para sustituir al acordado el pasado mes de mayo, que caduca el próximo martes.
La propuesta aceptada contempla que a los ERTEs de fuerza mayor total vigentes se les aplique una exención en las cotizaciones empresariales del 70 por ciento en julio, del 60 por ciento en agosto y del 35 por ciento en septiembre en el caso de empresas con menos de 50 trabajadores. Para las empresas con más de 50 empleados, la exoneración de cuotas será del 50% en julio, del 40% en agosto y del 25% en septiembre.
Una rebaja de porcentajes respecto a los establecidos hasta el 30 de junio, que eran del cien por cien para las empresas con menos de 50 trabajadores y del 75 por ciento para las de más de 50, pero supone mejorar la propuesta anterior del Ejecutivo, en la que no se contemplaban los ERTEs de fuerza mayor totales (aquellos en los que todos los trabajadores de la empresa están incluidos en el ERTE).
Para aquellas empresas actualmente están activas pero que se vean obligadas a cerrar por un rebrote del virus, el Gobierno les abre la puerta a acogerse a un ERTE de fuerza mayor, que contaría con una exoneración de cuotas para las empresas del 80 por ciento si su plantilla es inferior a 50 trabajadores y del 70 por cien si tiene más de 50 trabajadores.
En cuanto a los ERTEs de fuerza mayor parcial (en los que hay trabajadores ya fuera del ERTE) y los ERTEs por causas objetivas (técnicas, organizativas, económicas y de producción), las exoneraciones a las empresas se mantendrían como hasta ahora: para las empresas de menos de 50 trabajadores alcanzarían el 60% por los trabajadores que volvieran a la actividad y el 35% por los que siguieran en el ERTE, mientras que para las de más de 50 trabajadores serían del 40% por cada trabajador que se reincorporara a su puesto y del 25% por el que siguiera en el ERTE. Así, los ERTEs de causas objetivas pasarían a tener exenciones de cuotas, antes sólo aplicables a los ERTEs de fuerza mayor.
El objetivo con ello es facilitar la transición de los segundos a los primeros ahora que ya ha finalizado el estado de alarma. Así, las empresas y entidades afectadas por ERTEs de fuerza mayor deberán proceder a reincorporar a los trabajadores, primando los ajustes en términos de reducción de jornada.