En el transcurso de las últimas horas, se han recrudecido los enfrentamientos entre la policía griega y los refugiados sirios y de otras nacionalidades procedentes de Turquía que pretenden acceder a Europa a través de la frontera helena. Tras nuevas cargas policiales, el presidente turco, Recep Yayyip Erdogan, ha reclamado al gobierno del país vecino que abra también sus pasos fronterizos y permita la entrada libre de estos migrantes.
Llamamiento del presidente turco, Recep Yayyip Erdogan, al gobierno griego para que modifique su política de restricciones fronterizas y permita el acceso de inmigrantes a territorio europeo, después de que en las últimas horas la policía del país heleno haya cargado con dureza contra avalanchas de ciudadanos que trataban de separar la valla instalada en el paso de Pazarkule.
Riegos de agua, gases lacrimógenos y balas de goma fueron algunos de los instrumentos utilizados por los agentes griegos para impedir que los inmigrantes, en su mayor parte hombres jóvenes, burlasen el paso fronterizo. De hecho, algunos de ellos resultaron heridos y precisaron de atención médica en un hospital de campaña instalado en las inmediaciones.
En este emplazamiento conviven, en un espacio físico extraordinariamente reducido, miles de refugiados pertenecientes a diversas nacionalidades. Aunque los sirios son mayoría, en el campamento también se hallan migrantes iraquíes, afganos y paquistanies.
La crisis migratoria en la frontera que separa Grecia y Turquia se inició el 28 de febrero, cuando el Gobierno presidido por Erdogan decidió abrir sus fronteras para que los refugiados pudieran acceder libremente al territorio europeo. La postura de Erdogan recibió numerosas críticas de la comunidad internacional, y particularmente de los países que conforman la Unión Europea.
Sin embargo, los reproches no han supuesto hasta el momento que el presidente turco haya depuesto su actitud. Muy al contrario, Erdogan ha aconsejado a Grecia que opte por dejar de oponer resistencia a la entrada de inmigrantes en Europa, asegurando que los refugiados buscarán otros países donde quedarse y serán una minoría ínfima los que se establecerán en territorio heleno.
Entretanto, y en plena crisis migratoria, Erdogan viaja este lunes a Bruselas para entrevistarse con la presidente de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y otros digirentes del bloque, con la intención de encontrar alternativas plausibles a una escalada de violencia que, a medida que avanzan los días, va subiendo de intensidad.