Para Carmen Planas, presidenta de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Balears, este cese de actividad representa "un nuevo factor desestabilizador para la economía en su conjunto" ya que “todos los sectores se van a ver afectados de una u otra manera por este factor desestabilizador". Uno más que se suma a la desaceleración económica y a la pérdida de ritmo en el proceso de creación de empleo.
No obstante, desde CAEB, consideran que Baleares debe aprovechar este panorama nada halagüeño para crecer como destino. "Nuestra comunidad tiene la oportunidad de demostrar que es un destino seguro y diferenciarse de otros competidores mediante acciones eficientes".
Para ello, Planas ha hecho un llamamiento a las administraciones públicas para que "sepan entender que esta situación precisa de la colaboración público -privada". Asimismo, les exige "máxima sensibilidad para que, de la forma más proactiva y racional posible, seamos capaces de contribuir a compensar los efectos negativos para la economía de esta quiebra".
Por su parte, la pequeña y mediana empresa de Mallorca (PIMEM) ha advertido de "pérdidas millonarias" en sectores muy vinculados al turismo como son transporte, restauración y comercios, además de un "un convulso final de temporada y una drástica disminución de los precios de todos los hoteles afectados", tal y como señala el presidente de los hoteleros de Pimem, Juan Manuel Ordinas.
Por su parte, el presidente de Pimeco, Toni Fuster, ha confirmado que esta quiebra "repercutirá en el comercio y en el consumo ya que, tal y como ha señalado "el turismo británico es el principal mercado de Baleares y, aunque aún es pronto para visualizar los efectos de esta quiebra, los notaremos seguro". Fuster habla de algunos sectores que se verán especialmente afectados como el sector del taxi, empresas de autobuses, coches de alquiler y otros".
La patronal del transporte discrecional de viajeros por carretera de Baleares aseggura que las empresas que la forman se han vistoseriamente afectadas por la quiebra del touroperador británico, estimándose de entrada unas pérdidas aproximadas de cinco millones de euros, tan solo en las islas en dicho sector.