El bloque fue derribado hace seis años y desde entonces, el solar es un foco de problemas: ruidos, botellón, acumulación de vertidos y suciedad y hogueras. Para evitarlo, hace un mes el recinto fue vallado pero los vecinos aseguran que "no funciona" y reclaman "un cerramiento de verdad, no endeble" con horario de apertura y cierre y actividades organizadas para la comunidad.
La propuesta, que es una de las reivindicaciones históricas de los vecinos, fue llevada al último Pleno por el grupo municipal de Ciudadanos y estaba apoyada por las tres entidades vecinales y la Defensora de la Ciudadanía. "Daremos unas semanas de confianza al regidor de Infraestructuras y Accesibilidad, Rodrigo Romero", apuntan desde la asociación, recordando que el alumbrado de los pasajes les fue repuesto en 15 días.